Limosna o solidaridad humana…

Como MADJ no podemos dejar pasar la decisión unilateral, servil e inhumana del gobierno de Honduras de no colaborar para atenuar la tragedia que vive Venezuela a raíz de los terremotos, bajo la excusa de atender nuestra propia pobreza.

De igual forma, aborrecemos la táctica politiquera del presidente del Congreso Nacional de querer “blanquear electoreramente” la decisión de su gobierno al autorizar un tipo de ayuda (un día de salario y compra de alimento) que más suena a limosna que a solidaridad humana.

Concretamente proponemos que Nasry Asfura deje de regalarle 100 mil lempiras a los diputados cada trimestre, como un mecanismo de compra de voluntades, que Tomás Zambrano, su esposa y su grupito de diputados “achichincles” dejen de viajar por el mundo con dinero público, como lo hicieron para ir a Argentina para participar en un foro de apoyo al gobierno genocida de Israel, que modifiquen el presupuesto para eliminar los más de 1,500 millones de lempiras en publicidad gubernamental…ejemplos sobran.

Que queremos decir… que dinero hay, no sobra, pero hay… que “nadie es tan pobre que no pueda dar” … y dar porque reconocemos en Venezuela a uno más de nuestros hermanos latinoamericanos que sufren por la pérdida de más de 3,500 personas, la desaparición aún de miles y en los efectos devastadores en su infraestructura… repetimos, Venezuela necesita toda la ayuda solidaria y fraterna que sea posible, la limosna es para los miserables.

Parece que a la clase política se le olvidó que Venezuela fue uno de los primeros países que acudió a darnos su apoyo luego del paso del huracán Mitch, trajeron agua, alimento, medicamentos, equipo de rescate, bomberos, pusieron a disposición helicópteros y trajeron decenas de plantas potabilizadoras de agua con sus respectivos ingenieros para echarlas a andar cuando el 80% de la red de agua del país fue dañada…

No estamos proponiendo devolver un favor, simplemente es un sentido básico y fundamental de humanidad, es colaborar con los miles de testimonios de cómo se logra rescatar una vida, de cómo los venezolanos unen esfuerzos para habilitar zonas de vivienda, redes de agua, luz, transporte…

¿No tenemos gente preparada para colaborar en estos temas en COPECO… a quien en este año se le aumentaron más de 65 millones (presupuesto total de 472 millones) ?, no teneos más de 50 mil militares en el país que poco o nada colaboran en temas de seguridad?

Es decir, Señor Asfura, recursos hay, usted, en nombre de toda la población, no puede enviar al mundo el mensaje que somos miserables en recursos y en sentimientos, porque los hondureños y hondureñas NO LO SOMOS.

A nuestros hermanos venezolanos ya nuestra solidaridad y todo el apoyo que hemos podido tramitar a través de iniciativas como la de Radio Progreso a la cual deseamos que más y más gente sigan contribuyendo, tenemos hasta el 15de julio para hacerlo.

Por lo pronto, esperamos que la esperanza siga fortaleciéndose en Venezuela y que la sonrisa de Fabiana permanezca como una brújula en el nuevo camino que enfrentan los venezolanos.

Enmedio de masacres, asesinatos y desalojos contra campesinos:Gobierno concede nueva ley de “fortalecimiento y protección” al sector agroindustrial

Señor Asfura,
Diputados/as al Congreso Nacional

Ustedes dan asco.

Honduras no ha terminado de procesar la dimensión de la última masacre en el departamento de Colón, en un conflicto que a todas luces tiene en su esencia la lucha por la tierra de REFORMA AGRARIA, cuando ustedes, al mejor estilo de las hienas, aprueban en primer debate una nueva ley para “fortalecer y proteger” a sus amigos los agroindustriales, que son responsables, en gran parte, del asesinato de miles de campesinos no solo en El Aguán sino en todo el país.

Desde el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ), lo hemos dicho siempre: los asesinatos contra campesinos están relacionados con sicarios contratados por las principales empresas agroindustriales, vinculadas al crimen organizado, y que tienen en todos los gobiernos, de TODOS los partidos, personas e instituciones que resguardan su impunidad.

Por esta razón es alucinante que en esta nueva LEY PARA EL FORTALECIMIENTO Y PROTECCIÓN DEL SECTOR AGROINDUSTRIAL se proponga construir “paz social” a partir de desalojar, criminalizar, castigar la protesta de los y las campesinas que reivindican su derecho a la tierra, especialmente en zonas declaradas para la REFORMA AGRARIA y que están siendo invadidas por los agroindustriales.

Concretamente, sobre este repugnante dictamen, a todas luces elaborado por la mafia agroindustrial indicamos:

  1. Esta nueva ley es el “tiro” final para la Reforma Agraria. La ley busca consolidar el modelo latifundista empresarial impuesto mediante corrupción, violencia, criminalización y sangre campesina. Profundiza los privilegios para quienes históricamente han acaparado miles de hectáreas de tierra en abierta contradicción con la Constitución hondureña, que establece el carácter imperativo de la reforma agraria y prohíbe expresamente el latifundio.

    Para el MADJ es un insulto a la inteligencia, a la dignidad y a la constitucionalidad hondureña que empresas del grupo Dinant, los ingenios azucareros y otras corporaciones, continúen concentrando miles de hectáreas de tierra obtenidas bajo esquemas corruptos e impuestos a sangre, fuego y criminalización.
  2. Criminaliza y castiga las expresiones populares que defienden su derecho a la tierra: Esta ley pretende castigar y perseguir a quienes defienden el derecho a la tierra, al territorio y a la dignidad. Se estigmatiza la protesta social y la convierte en delito, de forma clara, el Gobierno de Nasry Asfura declara como enemigos a todos/as los que decidamos proteger y luchar por nuestros derechos.
  3. Profundiza el modelo de exclusión, pobreza, migración  y muerte: Este golpe legislativo deja por fuera nuevamente a más de 350 mil familias que carecen de una parcela de tierra para sobrevivir, condenándolas a la miseria, el desplazamiento forzado, dentro y fuera del país, en contraste incrementa la protección de sectores como los agroindustriales que gozan de diferentes beneficios que van desde la exoneración de impuestos para la compra de insumos y servicios, eliminación de aranceles para sus exportaciones, financiamiento y apoyo directo a partir de los recursos públicos…y a cambio tenemos que el 97% del empleo que estos brindan es temporal y mal remunerado, además de la violencia que generan.

    Tampoco disfracen su corrupción, avaricia y violencia queriendo hacer creer que el sector agroindustrial garantiza la seguridad alimentaria de la población, todo lo contrario, Honduras gracias a ellos es incapaz de producir, ni siquiera, los frijoles y el maíz que consumimos, porque las tierras de REFORMA AGRARIA las han utilizado para sembrar palma africana, caña de azúcar, piña, etc
  4. Violenta la autonomía municipal y territorial: Se violentan las capacidades de decisión de los municipios y de las comunidades sobre sus territorios, subordinando el interés colectivo a los negocios de grupos económicos vinculados al agronegocio y al despojo territorial, al establecer que se prohíbe la emisión, aplicación o ejecución de disposiciones administrativas que obstaculicen, restrinjan o contradigan el desarrollo de las actividades agroindustriales, incluidas las de los Planes de Arbitrios Municipales que sean incompatibles con las licencias de operación y ambientales vigentes.
  5. Es una ley que violenta la independencia de poderes, al obligar al Poder Ejecutivo y Judicial a ser simples aplicadores o títeres de los mandatos de grupos económicos del país, bajo una lógica imperial, convirtiendo a las instituciones públicas en instrumentos al servicio de intereses privados. El abuso de esta ley llega al grado de amenazar a los funcionarios a que cualquier omisión, retardo, actuación negligente constituirá una falta grave y generará responsabilidad personal

En resumen, denunciamos que esta ley constituye un ataque directo a normas constitucionales y principios fundamentales, representando un intento perverso de disfrazar de legalidad los intereses de las mafias económicas y agroindustriales que gobiernan nuestro país.

Llamamos a resistir esta nueva ofensiva autoritaria y a defender el mandato histórico de recuperar las miles de hectáreas robadas al Estado, a las familias campesinas y al pueblo hondureño. La tierra debe cumplir una función social y estar al servicio de quienes la trabajan, no de mafias económicas que han construido su riqueza sobre el despojo y la sangre.

Frente al avance del autoritarismo y del latifundio, la organización y la lucha popular siguen siendo el camino.

¡Vivan los Movimientos Campesinos, NO AL LATIDUNDISMO!

¡Hasta la Dignidad Siempre!

La memoria es un martillo en la mano del presente

28 de junio de 2026

Aquel 28 de junio de 2009 no fue un accidente institucional; fue la irrupción violenta de un proyecto de dominación cuyos efectos siguen marcando la vida del pueblo hondureño. Diecisiete años después, la memoria no es un ejercicio de nostalgia: es una fuerza viva que nos exige recuperar la indignación para que la historia no se repita. Porque el golpe de Estado aún no termina; cabalga impune bajo banderas partidarias, decretos, masacres, privatizaciones, despojos y entreguismo a las fuerzas de la ultraderecha y el neofascismo. El golpe también nos recuerda la crudeza y la determinación de unas élites violentas que, ayer como hoy, persisten en la apropiación de la riqueza colectiva y en el sometimiento del pueblo hondureño.

Hoy vivimos la continuidad del golpe como despojo cotidiano. Las élites económicas y sus socios transnacionales, alineados con la agenda neofascista del norte, han profundizado la captura del Estado, la mercantilización de la vida y la criminalización de quienes defienden los bienes comunes. Seguimos siendo una pieza de intercambio en el tablero geopolítico del gran capital, que enajena nuestra soberanía y nos subordina a intereses económicos y corporativos genocidas, guerreristas y ecocidas.

A diecisiete años del golpe de Estado, desde el pueblo hondureño digno y organizado hacemos memoria por responsabilidad histórica y necesidad política. La memoria también nos devuelve al camino de la resistencia honesta, con un profundo y genuino énfasis popular. En los valles, las montañas y los barrios populares, la organización comunitaria continúa siendo el principal antídoto contra el miedo y la resignación. En quienes tienen memoria, en quienes resisten y luchan, habita la esperanza como práctica colectiva, construida cada día en la defensa de la tierra, el territorio, la autodeterminación de los pueblos y la búsqueda incansable de justicia.

Este día nos reafirma la necesidad de construir un verdadero proyecto político del pueblo: uno que no se acomode, que no se parezca a aquello que combate, que no se vuelva mediocre ni se acobarde cuando llegue el momento de consensuar e impulsar un modelo de sociedad y de Estado donde imperen, sin vacilaciones, la justicia, la dignidad y la soberanía para todas y todos.
El enemigo tiene nombre, color, partido, rostro y dirección: el gran capital transnacional, sus políticos lacayos, sus empresarios mesquinos, sus operadores locales y el imperialismo que continúa pretendiendo diseñar el destino de Honduras desde su lógica invasora, extractivista y guerrerista. Frente a esa ofensiva, desde el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) reafirmamos nuestro compromiso de enfrentar el modelo neoliberal con organización popular, soberanía, democracia participativa y justicia social. Estamos convencidos de que la memoria nos da identidad; la indignación nos da la fuerza para resistir; pero solo la organización consciente del pueblo hará posible transformar la historia y abrir paso a un país donde la vida esté por encima del capital.

¡No más golpes de Estado! ¡No más golpes al pueblo! ¡No más despojo, desalojos, persecución ni servilismo al poder económico y geopolítico! La Honduras de 2026 no puede seguir siendo la prolongación de 2009. El futuro que merecemos no será una concesión de las élites; será una conquista de un pueblo indignado, organizado y movilizado. La memoria nos convoca, la lucha nos hermana y la dignidad nos señala el camino.


¡Hasta la dignidad, siempre!

Nasry Asfura justifica el regalo de 100 mil lempiras a diputados:

“La ley me lo otorga…y es una potestad del presidente poder ayudar”

Pareciera que la entrega, por no decir el regalo, de 100 mil lempiras a los disputados/as al Congreso Nacional el miércoles de Semana Santa, es un tema superado, al menos, en los medios de comunicación, a varios de los cuales, seguramente, también les “cayó” de sorpresa un bono para la compra del “pescadito” veraniego.

Sin embargo, para quienes entendemos y dimensionamos la gravedad de este asunto, el tema evidencia, por lo menos, dos cosas básicas: a. que es una práctica normalizada de las autoridades regalar dinero público y que este sirva para “comprar voluntades” de la diz que oposición y b. que las autoridades creen que, a partir de sus cargos, son los dueños de Honduras y que pueden cometer todo tipo de abusos y seguir gobernando en total impunidad.

Son deplorables y criminales las declaraciones de Nasry Asura que al ser consultado sobre la entrega de los 100 mil lempiras dijo, sin inmutarse, que “la ley me lo otorga…y es una potestad del presidente poder ayudar”. A estas se suman a las brindadas por Tomás Zambrano y Jorge Cálix los primeros en justificar la entrega de estos recursos a los parlamentarios/as para atender las peticiones “sociales” de sus comunidades y un Roberto Contreras, más burdo, que explicó que los recursos eran parte de un fondo de apoyo a las actividades políticas de ellos, que funcionan como un incentivo que ayuda a las actividades de “rose” político que deben tener con la población.

Lo justifiquen como quieran justificarlo, pero la entrega de 100 mil lempiras a diputados/as es un acto de corrupción y punto. Y contrario a lo que creen no pueden regalar, como si fuera suyo, los recursos que nos pertenecen a todos/as.

Sin embargo, pese a la claridad de este abuso, igual es importante que el mandatario, los funcionarios de finanzas y sobre todo, los diputados/as, den respuesta a las siguientes interrogantes:

  1. ¿Cuál es la partida presupuestaria desde la cual el presidente adjudicó los recursos a los diputados/as?, ¿qué otro tipo de fondos, parecidos a este, se encuentran en el nuevo proyecto de Presupuesto General de la República 2026?
  2. ¿Se entregó el “bono” a los 128 diputados? ¿a los suplentes y cuánto?, ¿De cuánto fue el bono a los diputados/as del Partido Nacional?
  3. ¿Qué tipo de proceso administrativo se sigue para la adjudicación de este tipo de recursos? ¿Dónde está el listado de proyectos o requerimiento de recursos solicitados por los diputados/as que “justifican” la adjudicación de recursos
  4. Si los recursos son “liquidables” en 15 o 20 días ….en base a qué serán liquidados?, ¿qué tipo de comprobantes deben presentarse?, ¿cómo se garantiza el uso “transparente” de estos recursos?
  5. ¿Cada cuánto se estarán adjudicando estos recursos a los diputados/as?
  6. ¿El TSC va a decir algo al respecto de estos “bonos” ?, ¿el MP inició una investigación de oficio?
  7.  ¿Cuál es la posición de la Secretaría de Finanzas?, ¿para este tipo de gastos se pagan impuestos?, ¿estos “bonos” se pagan con recursos nacionales o internacionales?
  8. ¿Esto es parte de la gran inversión pública de la que habla el gobierno?

Sabemos de antemano que ninguna de estas preguntas tiene una respuesta lógica y menos honesta, pero exigimos que las respondan como un mínimo de vergüenza.

Señores/as del gobierno: Estamos hartos de tanto delincuente hecho gobierno y un pueblo cansado tarde o temprano despertará.

MASACRE DE LOS HORCONES: UNA ESCUELA DE CRIMEN E IMPUNIDAD QUE SIGUE REPRODUCIENDOSE EN LA ACTUALIDAD

Hace cincuenta años, el 25 de junio de 1975, un puñado de militares y ganaderos olanchanos,  liderados por Mel Zelaya Ordóñez, asesinaron en la hacienda Los Horcones a 14 personas: diez campesinos: Máximo Aguilera, Lincoln Coleman, Bernardo Rivera, Francisco Colindres, Fausto Cruz, Roque Ramón Andrade, Arnulfo Gómez, Alejandro Figueroa, Juan Benito Montoya y Oscar Ovidio Ortiz, cinco de ellos  quemados vivos y sus cuerpos  lanzados a un pozo de malacate. Junto a ellos también fueron asesinados dos sacerdotes: Casimiro Cypher e Iván Betancourt, quienes fueron castrados y desmembrados antes de ser arrojados al mismo pozo y dos mujeres María Elena Bolívar y Ruth García Mallorquín, lanzadas vivas al mismo pozo de malacate. El pozo fue rellenado con varios quintales de cal y dinamitado  con la pretensión de borrar cualquier rastro  todo tipo de huellas de su más abominable acción.

Los asesinados eran líderes de varios grupos campesinos, formados en la Doctrina Social de la Iglesia, que buscaban salir de su miseria disponiendo de tierras para hacerlas producir. Los sacerdotes, a su vez, eran pastores de la Iglesia Católica que al tenor del Vaticano II y la Conferencia de Medellín se volcaron a atender el clamor de los pobres y empobrecidos;  las mujeres víctimas, una era estudiante universitaria y la otra pariente del padre Iván Betancourt, todos/as pagaron con su vida haberse atrevido a desenmascarar y denunciar a quienes se han hecho dueños, a punta de violencia y corrupción, de las tierras y sus recursos.

Del lado de los asesinos estaban los militares adoctrinados bajo los principios Doctrina de Seguridad Nacional, liderados por José Enrique Chinchilla, y los terratenientes olanchanos, con Mel Zelaya Ordóñez a la cabeza. Militares y terratenientes asesinos fueron apresados, condenados, encarcelados y, en el caso de Mel Zelaya Ordóñez, con derecho a poseer vehículo estacionado en la penitenciaría para viajar los fines de semana a su hacienda Los Horcones. Y al poco tiempo de su condena fueron objeto de indulto.

De entre todas las masacres campesinas acontecidas en Honduras, ninguna ha sido, en un ámbito colectivo,  tan brutal en sus actos y  numerosa en cantidad de víctimas como la masacre de Los Horcones. Recordada por ello como la más grande orgía de horror provocada por el espanto que producían los militares, asistidos con la mayor crueldad e inhumanidad por una clase terrateniente perversa, que sin lugar a dudas, permanece en el país  y sigue perpetuando centenares de asesinatos contra campesinos y campesinas que siguen reclamando su derecho a un pedazo de tierra..

Es decir, a cincuenta años de tan despreciable masacre, ni las Fuerzas Armadas, ni las familias terratenientes olanchanas -sobre todo las más involucradas en tal asesinato colectivo- han tenido que pagar ante la justicia sus delitos, ni han tenido la decencia de pedir perdón al pueblo hondureño, a la clase campesina y a la feligresía católica. Las familias de los mártires campesinos se merecen una disculpa y ser retribuidas con las tierras que constitucionalmente están consagradas a fines de reforma agraria.

Como Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia permanecemos solidarios con la clase campesina hondureña, con quien nos honramos en el presente de caminar juntos muchos trechos de las luchas dignamente populares a nivel nacional. Y de igual manera, expresamos nuestra solidaridad a la Iglesia Pueblo de Dios, que, con el martirio de los padres Casimiro Cypher e Iván Betancourt, han aportado su propia sangre de pastores, sumándola al río de sangre martirial de nuestro pueblo.

A cinco décadas de esta masacre, constatamos que en los campos de Honduras se reduplica a escala nacional una especie de ideologización tenebrosa refinada en Los Horcones. Actualmente, militares policías, terratenientes, junto a empresarios extractivistas y sus propios escuadrones de la muerte privados, siguen arrebatando tierras  y bienes naturales de las comunidades, y a quienes se oponen a su intereses los criminalizan, arrasan con sus cultivos, los desalojan, los amenazan y terminan por asesinarlos. Los ejemplos los tenemos en todos los departamentos, pero de manera particular Colón, Yoro, Cortés, La Paz, Comayagua.

En cada valle, llanura o montaña se van multiplicando los Mel Zelaya Ordóñez, a la manera de síndrome de letalidad selectiva pero igualmente asesino y cruel, como ha enseñado la escuela olanchana de Los Horcones y sus secuaces protegidos con la más grande impunidad.

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Se trata, ahora, de una acción continuada y deliberada de aniquilación de quienes luchan por la tierra y sus bienes naturales mediante el asesinato selectivo y progresivo. Asesinatos con saña para dejar claro el destino de quienes continúen defendiendo sus tierras y territorios; evidenciando la crueldad con que actúan al consumar sus crímenes, contando con la participación activa o solapada de las fuerzas del orden, pero sobre todo de una institucionalidad como el Instituto Nacional Agrario, el Instituto de la Propiedad, el Sistema Judicial quienes siguen estando bajo las órdenes de los terratenientes y empresarios.

Ni una sola vez, en tres años y medio, el gobierno del Socialismo Democrático, de Xiomara Castro, se reunió con el sector campesino y su famosa Comisión de Seguridad Agraria y de acceso a la Tierra se quedó, como en todos los gobiernos, en reuniones y reuniones .

Resulta deplorable que el Estado de Honduras no haya castigado, ni castigue como se debe a los terratenientes,  militares y empresarios que antes y hoy asesinan a campesinos/as.  Y, peor ahora, que el gobierno actual ha premiado sin ningún mérito a los militares con el oficio de ser ¿mediadores? en las disputas agrarias entre campesinos y empresarios agroindustriales. Los resultados son claros y lamentables: Honduras convertida en un río de sangre campesina, indígena, afrodescendiente y comunitaria de hombres y mujeres siendo asesinados por defender su tierra, sus ríos, bosques y comunidades.

            El acceso a la tierra con respeto y dignidad es un derecho propio de cada ciudadano y ciudadana, que no debe ser arrebatado por empresarios y terratenientes asesinos, y tampoco ser conculcado por militares y otros funcionarios actuando al margen de la Constitución de Honduras.

San Pedro Sula. 25 de junio de 2025

Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia

LA MUERTE DE JESÚS EN NAVIDAD

Por jose morales

En la ciudad, los más maltratados luchan, día a día, luchan para sobrevivir. Halan carretas, cargadas con la basura de la sociedad que solo los mira cuando necesita deshacerse de las inmundicias que no cargan ni los carros de basura. A veces comen, y otras veces se atraviesan lo que encuentren en el camino. Así, a lento trote, van los maltratados.

Van los maltratados, los vemos de reojo, van debajo del sol, van debajo de la lluvia, pero van haciendo muecas de sonrisas cansadas, van con la piel herida y la pansa vacía, van sobrellevando la vida día con día. Van con su hemoglobina baja, con anemias profundas, famélicos, enfermos por la indiferencia y la discriminación.

En la cima de la ciudad, un obeso rey cara rosada hace payasadas, como un bufón, hace reír a la gente, nos hace voltear a ver para otro lado, mientras los maltratados pasan a nuestro lado, como el prójimo golpeado por la realidad. El auto percibido rey de la ciudad no descansa, siempre bufón, siempre irreverente. Mira a los maltratados y ordena que les retiren sus pobres caballos, exclama soberbio que no permitirá que se siga maltratando estos pobres animales. Gran parte de la ciudad lo aplaude.

En las bodegas de la ciudad, los caballos mueren de hambre, lo que nunca hubiera pasado si este rey bufón no les hubiera quitado sus caballos a los verdaderos maltratados de esta sociedad, a los dignos carreteros que a pesar de toda la indiferencia y el abandono que viven deciden ganarse la vida luchando, halando sus carretas con sus caballos, debajo del sol, de la lluvia, ayudando al que los necesita para botar sus inmundicias.

Jesús fue víctima del bufón, le quitaron su caballo, muchos vieron al caballo como digno de protección y los es, sin duda, pero es mas digno ver al ser humano que con esfuerzo alimentaba su caballo y que no lo dejó morir de hambre. Con ese mismo esfuerzo alimentaba a su hija y a su esposa, pero él, a veces comía, a veces no.

Jesús murió crucificado por la indiferencia nuestra, pero sobre todo por la indiferencia de las autoridades de la ciudad, la apatía del gobierno. Somos resistencia dice la presidente, pero se le olvidó que Jesús estaba en la cruz. Se les olvido a los gobernantes que la dignidad del ser humano es inviolable, y que todos tenemos la obligación de respetar y proteger, se les olvidó que el fin supremo de la sociedad y el Estado es el ser humano. Se nos olvidó como sociedad que nuestro contrato social nos obliga a respetarnos y protegernos.   

Jesús Ramírez murió con su hemoglobina a cinco, lo que indica que sufría una grave anemia, provocada por una desnutrición severa, en palabra simple, Jesús muchas veces no tenía ni para comer. Jesús bajaba de su cruz todos los días, con sus manos heridas, se montaba en su carreta y salía a trabajar, con su desnutrición a cuestas, con el dolor y el cansancio que representa esta condición de salud, y al alcalde lo que se le ocurrió es que tenía que quitarle su caballo, su medio de trabajo, su forma de sobrevivir.    

Hoy nos reunimos aquí para despedir a Jesús Ramírez, paradójico, hermanos, Jesús muere en navidad, deja una esposa en agonía y una pequeña, lamentablemente, se convirtió en víctima de una injusticia cruel e inhumana: la muerte por hambre. Su vida fue arrebatada por la indiferencia, por un sistema que permitió que el acceso a lo más básico, el derecho a la alimentación, fuera un privilegio de unos pocos y no un derecho universal. Su partida nos duele profundamente, pero su recuerdo nos impulsa a seguir luchando con más fuerza que nunca. Que su muerte no sea en vano. Que cada uno de nosotros, alzando nuestras voces, se convierta en un defensor incansable de los derechos humanos, exigiendo que el hambre sea erradicada, que cada ser humano tenga acceso a los recursos necesarios para vivir con dignidad. En su nombre, no permitiremos que más vidas se apaguen por una causa que debería ser impensable en el siglo XXI. La lucha continúa, porque el hambre no tiene lugar en un mundo que se dice civilizado.

Que vivan los carreteros, que viva Jesús.

Candidaturas independientes en Honduras exigen igualdad y claridad en el proceso electoral ante el CNE

San Pedro Sula, Honduras, 17 de diciembre 2024

Diversos movimientos ciudadanos y representantes de candidaturas independientes del proyecto sociopolítico que impulsa la candidatura del abogado Víctor Fernández a la Alcaldía de San Pedro Sula, se reunieron con autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) para exigir condiciones equitativas y claras que faciliten su participación en el próximo proceso electoral. Este proyecto, que aglutina, por ahora, 15 candidaturas independientes en distintos municipios del país, busca ofrecer alternativas fuera del dominio tradicional de los partidos políticos.

Durante la reunión, los representantes de las candidaturas independientes entregaron una petición escrita al CNE, en la que expusieron sus principales demandas, entre ellas la necesidad de emitir una normativa urgente que asegure la transparencia y la inclusión en el proceso electoral. También expresaron su preocupación por las barreras estructurales que enfrentan, como el corto tiempo para la recolección de firmas, la falta de herramientas oficiales y el desconocimiento sobre los procedimientos necesarios. Un punto clave fue la solicitud de formatos validados para la recolección de firmas y la implementación de un sistema que permita verificar, en tiempo real, la autenticidad de los registros, reduciendo inconsistencias que en procesos anteriores dejaron fuera a varios aspirantes.

«Queremos un proceso electoral más democrático, simple e igualitario», declararon los representantes del proyecto sociopolítico independiente. Subrayaron que su participación no es coyuntural, sino parte de un proyecto político a largo plazo que busca transformar la cultura electoral del país. Exigieron al CNE capacitaciones inclusivas para garantizar igualdad de condiciones frente a los partidos políticos tradicionales y remarcaron que la inclusión de las candidaturas independientes es un acto de justicia democrática.

Además, los líderes destacaron la necesidad de garantizar representación en juntas receptoras de votos (JRV) y en cantones, instancias clave para velar por la transparencia del proceso electoral. También enfatizaron la importancia de que el CNE asuma un papel proactivo en reconocer las candidaturas independientes como una expresión legítima del derecho humano a elegir y ser electo.

La reunión abordó, además, las dificultades históricas relacionadas con el Censo Nacional Electoral, cuyas inconsistencias han afectado procesos anteriores. Víctor Fernández, como candidato independiente por la Alcaldía de San Pedro Sula, destacó que estas candidaturas representan «una forma legítima de participación política que busca diversificar y fortalecer la democracia en Honduras».

Los funcionarios del CNE se mostraron receptivos a las demandas y se comprometieron a trasladar la petición al Pleno del Consejo, donde se analizarán las solicitudes para su pronta resolución. Este compromiso fue valorado por los asistentes, quienes señalaron que estos diálogos son esenciales para garantizar un proceso electoral más incluyente.

Ante la creciente aceptación de las candidaturas independientes, los representantes señalaron que estas iniciativas representan «un quiebre a la hegemonía de los partidos políticos» y un paso hacia un sistema electoral más incluyente y representativo. «Es hora de que la ciudadanía entienda que hay otras alternativas y que participar en política puede ser una herramienta real de transformación», concluyó Fernández.

El CNE afirmó que trabaja en un reglamento flexible y en sistemas innovadores que facilitarán validar los requisitos de manera previa, garantizando que las candidaturas independientes cuenten con el respaldo institucional necesario para participar en igualdad de condiciones en las elecciones generales de 2025.

Avanza la lucha por un Poder Judicial Independiente al Servicio del Pueblo: Un Paso Adelante en la Justicia Popular

Tegucigalpa M.D.C. noviembre 2024

El 24 al 26 de septiembre del 2024, en Tegucigalpa, se llevó a cabo una masiva movilización popular, indígena y campesina para reivindicar el derecho a la tierra, la justicia y reclamar que el poder legislativo, el ejecutivo y el sistema de justicia asuman el mandato constitucional de hacer una Honduras donde impere la justicia, el derecho y el bienestar de la población. Desde el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) y el Bufete Estudios para la Dignidad (BED) participamos activamente en la movilización junto a decenas de organizaciones integradas en el Bloque Popular Campesino e Indígena (BPCI) y el Movimiento Popular y Social de Honduras (MPS-H). La Corte Suprema de Justicia, al recibir la propuesta de 10 puntos del campo popular para lograr una reforma judicial justa, nombró una comisión integrada por tres magistrados y se constituyó una mesa de seguimiento y solución a las demandas populares.

Este 13 de noviembre se produjo la reunión de seguimiento entre la Comisión del Poder Judicial y la representación de las organizaciones populares. Este encuentro, celebrado en la Presidencia de la CSJ, permitió escuchar los informes sobre los compromisos previos, también fue un espacio para presentar nuevas propuestas y reforzar la demanda de un Poder Judicial transparente y comprometido con la justicia social.

Durante esta reunión, se abordaron temas relacionados con la selección de jueces y juezas, remarcando la necesidad de que estos procesos sean conocidos y evaluados por el pueblo. Se destacó la importancia de que las comunidades tengan voz en el nombramiento de los jueces, pudiendo conocer sus perfiles y antecedentes, así como objetar sus nombramientos cuando sea pertinente.

La discusión también planteo acuerdos sobre la capacitación de jueces y magistrados en derechos de los pueblos indígenas y el cumplimiento del Convenio 169 de la OIT y de otras normas internacionales en materia de pueblos indígenas, derecho agrario, ambiental y otros instrumentos relacionados con aspectos especializados que se requieren varios territorios en lucha. Se planteó que el MPSH participe en los procesos de sensibilización para asegurar que el sistema judicial comprenda y respete las particularidades culturales y legales de los pueblos originarios. También se discutió y revisó el estado y la necesidad de resolver de manera expedita varios recursos de inconstitucionalidad y amparo radicados por las organizaciones populares en contra de actos y normas que atentan contra el orden constitucional y convencional y los derechos del pueblo y las personas organizadas, la representación de la CSJ se comprometió a establecer plazos perentorios para presentar soluciones definitivas expresadas en sentencias y mandatos claros y determinantes.

El magistrado Felipe Speer y las magistradas Martha Merino y Patricia Martínez, asumieron compromisos significativos con relación a establecer mecanismos que eviten desalojos arbitrarios y abusos en el marco de su ejecución; también presentaron informes sobre jueces y juezas que habrían sido sancionados por abusos en el ejercicio de sus funciones. Estas medidas buscan reducir la violencia y la criminalización que enfrentan los defensores de derechos y líderes comunitarios.

El encuentro concluyó con la reafirmación del compromiso de continuar el diálogo, precisando que la próxima reunión se desarrollará el 28 de enero de 2025, donde se revisarán los avances de los acuerdos y se debatirán nuevas propuestas planteadas por el MPS-H. Este seguimiento busca garantizar que las voces populares sigan presentes y activas en la lucha por la democratización de la tierra y la justicia en Honduras.