¿Qué viene después de esta nueva vergüenza?

El regreso de un delincuente-narcotraficante de la talla de Juan Orlando Hernández nuevamente coloca a Honduras como el epicentro de un hecho que nos llena de vergüenza nacional e internacional.

La vergüenza más inmediata es por el espectáculo mediático montado por familiares, por la estructura criminal que promovió y patrocinó sus delitos: el Partido Nacional y que hoy convertido en gobierno negocia y paga con dignidad, bienes y recursos públicos el regreso de un ex presidente que puso toda la institucionalidad pública al servicio del crimen organizado para su beneficio personal.

Desde el MADJ no queremos caer en la tentación de limitar nuestro análisis en la “apoteósica bienvenida a JOH” como la catalogaron algunos medios de comunicación, pero nos parece necesario elevar la voz para dejar claro que nuestra defensa por Honduras no inicia, ni terminará con Juan Orlando Hernández, porque nuestro país es mucho, pero muchísimo más esperanzador que este grupo delincuencial narcotraficante al que pertenece JOH. 

Por eso, no queremos sumarnos a las opiniones quejosas que únicamente critican a la gente que, pagada o no, se congregó para recibir a JOH… cuánta gente llegó en comparación a los 10.5 millones de personas que somos, ¿son más los delincuentes que nosotros los que trabajamos y luchamos diariamente por salir adelante?… Jamás serán más que nosotros, lo que toca es que los honestos nos organicemos y que en conjunto tengamos la determinación de creer y hacer lo siguiente:

  1. Que JOH sigue siendo un criminal independientemente del discurso que nos quieran imponer y la soberbia infinita de esa familia y de ese partido. Es decir, JOH esun delincuente que fue investigado, procesado y condenado por narcotraficante. El indulto no borra la culpabilidad de los cargos, solo le quita la sentencia. Y es importante recordar que el indulto fue otorgado por otro delincuente, hecho presidente de EEUU, que también ha sido condenado por falsificación y abuso sexual. Es decir, es un perdón otorgado por un delincuente a otro delincuente para que este último le haga los mandados.
  2. Vamos a seguir demandando la apertura de nuevos juicios contra JOH y toda su pandilla (la vieja y la nueva). A nosotros no se nos olvidan ninguno de los 13 casos presentados por la MACIH, el robo al IHSS, la corrupción descomunal en el marco de la pandemia, pero tampoco olvidaremos los testimonios en el juicio de EEUU que dieron el detalle de los asesinatos, los negocios, el uso de toda la institucionalidad, especialmente La Policía y las Fuerzas Armadas, para facilitar el negocio del tráfico de la droga. La impunidad no es infinita y JOH lo sabe y lo sufrió en carne propia. Su familia (hermanos, primos), amigos y secuaces permanecen presos y se mantiene latente el odio de otros narcotraficantes a los cuales delató.      
  3. No vamos a pagar el indulto, ni con soberanía, ni con dignidad. No daremos una lucha fácil al gobierno, a los gringos, a Israel o a cualquier país, empresa o conglomerado que crea que, por arreglos entre políticos delincuentes, la población y las comunidades permitiremos el saqueo de nuestros bienes naturales, territoriales o cederemos nuestra soberanía. No somos colonia, ni patio trasero de nadie… ni Honduras, ni América Latina, lo que hagan en contra de nuestras comunidades, también tendrá un impacto directo en ustedes y en sus posesiones.
  4. Hoy más que nunca debemos reinventar la democracia. El retorno de JOH, el pacto de impunidad electoral firmado por TODOS los partidos, las pugnas de control y poder a lo interno de los partidos, especialmente en el Nacional, deben obligarnos a entender que requerimos de nuevos mecanismos y apuestas políticas que no tengan el olor rancio y de acomodo de los viejos liderazgos políticos y sociales. Estamos a tiempo para organizarnos y permitirle a la desvencijada democracia actual un aire de esperanza.
  5. El retorno de JOH es un revés moral para la población justa y honesta, pero no puede ser una derrota permanente. El regreso de Juan Orlando, es el regreso de un ex presidiario que fue hallado culpable de narcotráfico, más que un ex presidente, es decir, JOH a la luz de la justicia es y debe seguir siendo visto como un hombre derrotado y a nosotros eso debemos convertirlo en una fuerza movilizadora que siga luchando porque sea la justicia hondureña la que juzgue, condene y sentencie a JOH y a todos los delincuentes de su talla.

Lo peor que puede ocurrir es que la llegada de JOH sume a la perdida de la esperanza, el rumbo y la tenacidad de nuestro trabajo por una Honduras libre de la plaga delincuencial que la tiene estancada.

Insistimos una vez más que debemos ver el show del retorno del innombrable como un hecho que nos sacude de esta normalidad oprobiosa con la que a veces hablamos sobre a dimensión de la corrupción y del narcotráfico que hay en Honduras, no seamos analistas de cafetín o de redes sociales …. Organicémonos, defendamos con honestidad, con lógica estratégica al país, pero sobre todo revivamos la pasión y el compromiso por luchar y defender lo que nos pertenece a todos/as, por el bienestar colectivo… por la justicia, a la dignidad.

Lo incoherente de las “buenas” noticias del Ministro de Finanzas con respecto al FMI

Una buena noticia sería que Honduras hubiera cancelado la totalidad de la deuda con el FMI como lo acaba de hacer Colombia, o que este organismo en lugar de garantizar la estabilidad macroeconómica de las élites del mundo, se preocupara, como mínimo, por los 200 millones de pobres que hay en America Latina…esas serían buenas noticias.

Lo que hoy el ministro de Finanzas, Emilio Hércules, anunció como “buena noticia” o como un “logro” de la administración Asfura simplemente es la continuidad de una serie de condicionalidades que apuntan a más privatización, menos apoyo a proyectos sociales y mayor apertura y seguridades macroeconómicas para los inversores externos, especialmente en temas de energía.

Cada vez que el FMI se pronuncia o nos “revisa” le quita la posibilidad a Honduras a decidir, a partir de las necesidades y las desigualdades, lo que realmente hay que hacer con los recursos económicos que genera el país.

¿Qué se destaca del comunicado publicado ayer?,¿cómo se contraponen los anuncios con la realidad?. Veamos:

  1. EL FMI anunció que al “pasar” Honduras sus revisiones macroeconómicas se hace posible un desembolso de USD 242 millones. El Ministro Hércules dijo que este recurso iría a “apoyo presupuestario” es decir para cualquier cosa, a cualquier necesidad que identifique el gobierno, menos a temas sociales.
  2. “La economía hondureña se ha mantenido resiliente”… en parte por “las reformas estructurales que se han afianzado en los últimos meses”. Seguro estamos que el FMI no revisa el estado de la economía del 80% de los hogares pobres que hay en Honduras o le pregunta al 67% de la PEA que es informal cómo se las ingenian sus trabajadores para llegar al fin de mes.
  3. El Fondo dice que la economía de Honduras creció en un 3.8% y que una buena parte se lo debemos al incremento de las remesas. Dicho de otra manera, la economía crece a partir de la pobreza y la expulsión que hemos hecho de nuestros propios compatriotas
  4. Se asegura que el único problema con la inflación que rondará el 5.7 este año es el incremento del precio del petróleo, seguro que nadie les dijo que el precio de la canasta básica de una familia promedio es mayor que el salario mínimo y que solo en este año ese precio ha tenido un crecimiento de 700 lempiras, puesto que el 62% de los productos han registrado aumentos de precio.
  5. “El desempeño fiscal sigue siendo sólido” …”tiene una política fiscal prudente” dice el FMI, es decir que omiten una verdad oprobiosa: el 10% de la población con menores ingresos paga hasta el 50% de lo que percibe en tributos indirectos y claro el Fondo también se hace de la vista gorda porque sabe que el 92% de los privilegios fiscales se concentra en apenas el 10% de las empresas.
  6. “Es fundamental reimpulsar las reformas en el sector energético para limitar los riesgos fiscales y respaldar el crecimiento económico a mediano plazo”, en otras palabras, la mafia energética internacional, se une a la nacional y justifican aún más la privatización de la ENEE y la multiplicación de negocios hiper rentables a expensas de la pobreza de la gente y de la explotación de los recursos naturales.
  7.  La situación económica, advierte que la inflación en alimentos básicos es «insostenible» para los hogares, en cuanto al índice de Desarrollo Humano o IDH, que elabora las Naciones Unidas para medir el progreso de un país y que en definitiva nos muestra el nivel de vida de sus habitantes, indica que los hondureños tienen una mala calidad de vida.
  8. La deuda externa en Honduras crece cada día más, y supera los 10,742 millones de dólares, estas obligaciones consumen cerca de una cuarta parte del presupuesto nacional, lo que limita fuertemente la inversión en desarrollo social y productivo.

Nada de esto son buenas noticias y menos son anuncios esperanzadores para Honduras

Desde el MADJ reiteramos que es urgente redefinir nuestras prioridades, pero a partir de nuestras necesidades y a la medida de nuestras posibilidades. No podemos seguir cumpliendo a pie juntillas un listado de condicionalidades que nos provocan más pobreza y desigualdad y además agradecerlo y sentirnos alegres con esto.

Contrario al gobierno actual, y en general a todos los gobiernos, nosotros si tenemos dignidad y nunca seremos serviles a países u organismos que ven en países como Honduras una veta para sus negocios.

Enmedio de masacres, asesinatos y desalojos contra campesinos:Gobierno concede nueva ley de “fortalecimiento y protección” al sector agroindustrial

Señor Asfura,
Diputados/as al Congreso Nacional

Ustedes dan asco.

Honduras no ha terminado de procesar la dimensión de la última masacre en el departamento de Colón, en un conflicto que a todas luces tiene en su esencia la lucha por la tierra de REFORMA AGRARIA, cuando ustedes, al mejor estilo de las hienas, aprueban en primer debate una nueva ley para “fortalecer y proteger” a sus amigos los agroindustriales, que son responsables, en gran parte, del asesinato de miles de campesinos no solo en El Aguán sino en todo el país.

Desde el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ), lo hemos dicho siempre: los asesinatos contra campesinos están relacionados con sicarios contratados por las principales empresas agroindustriales, vinculadas al crimen organizado, y que tienen en todos los gobiernos, de TODOS los partidos, personas e instituciones que resguardan su impunidad.

Por esta razón es alucinante que en esta nueva LEY PARA EL FORTALECIMIENTO Y PROTECCIÓN DEL SECTOR AGROINDUSTRIAL se proponga construir “paz social” a partir de desalojar, criminalizar, castigar la protesta de los y las campesinas que reivindican su derecho a la tierra, especialmente en zonas declaradas para la REFORMA AGRARIA y que están siendo invadidas por los agroindustriales.

Concretamente, sobre este repugnante dictamen, a todas luces elaborado por la mafia agroindustrial indicamos:

  1. Esta nueva ley es el “tiro” final para la Reforma Agraria. La ley busca consolidar el modelo latifundista empresarial impuesto mediante corrupción, violencia, criminalización y sangre campesina. Profundiza los privilegios para quienes históricamente han acaparado miles de hectáreas de tierra en abierta contradicción con la Constitución hondureña, que establece el carácter imperativo de la reforma agraria y prohíbe expresamente el latifundio.

    Para el MADJ es un insulto a la inteligencia, a la dignidad y a la constitucionalidad hondureña que empresas del grupo Dinant, los ingenios azucareros y otras corporaciones, continúen concentrando miles de hectáreas de tierra obtenidas bajo esquemas corruptos e impuestos a sangre, fuego y criminalización.
  2. Criminaliza y castiga las expresiones populares que defienden su derecho a la tierra: Esta ley pretende castigar y perseguir a quienes defienden el derecho a la tierra, al territorio y a la dignidad. Se estigmatiza la protesta social y la convierte en delito, de forma clara, el Gobierno de Nasry Asfura declara como enemigos a todos/as los que decidamos proteger y luchar por nuestros derechos.
  3. Profundiza el modelo de exclusión, pobreza, migración  y muerte: Este golpe legislativo deja por fuera nuevamente a más de 350 mil familias que carecen de una parcela de tierra para sobrevivir, condenándolas a la miseria, el desplazamiento forzado, dentro y fuera del país, en contraste incrementa la protección de sectores como los agroindustriales que gozan de diferentes beneficios que van desde la exoneración de impuestos para la compra de insumos y servicios, eliminación de aranceles para sus exportaciones, financiamiento y apoyo directo a partir de los recursos públicos…y a cambio tenemos que el 97% del empleo que estos brindan es temporal y mal remunerado, además de la violencia que generan.

    Tampoco disfracen su corrupción, avaricia y violencia queriendo hacer creer que el sector agroindustrial garantiza la seguridad alimentaria de la población, todo lo contrario, Honduras gracias a ellos es incapaz de producir, ni siquiera, los frijoles y el maíz que consumimos, porque las tierras de REFORMA AGRARIA las han utilizado para sembrar palma africana, caña de azúcar, piña, etc
  4. Violenta la autonomía municipal y territorial: Se violentan las capacidades de decisión de los municipios y de las comunidades sobre sus territorios, subordinando el interés colectivo a los negocios de grupos económicos vinculados al agronegocio y al despojo territorial, al establecer que se prohíbe la emisión, aplicación o ejecución de disposiciones administrativas que obstaculicen, restrinjan o contradigan el desarrollo de las actividades agroindustriales, incluidas las de los Planes de Arbitrios Municipales que sean incompatibles con las licencias de operación y ambientales vigentes.
  5. Es una ley que violenta la independencia de poderes, al obligar al Poder Ejecutivo y Judicial a ser simples aplicadores o títeres de los mandatos de grupos económicos del país, bajo una lógica imperial, convirtiendo a las instituciones públicas en instrumentos al servicio de intereses privados. El abuso de esta ley llega al grado de amenazar a los funcionarios a que cualquier omisión, retardo, actuación negligente constituirá una falta grave y generará responsabilidad personal

En resumen, denunciamos que esta ley constituye un ataque directo a normas constitucionales y principios fundamentales, representando un intento perverso de disfrazar de legalidad los intereses de las mafias económicas y agroindustriales que gobiernan nuestro país.

Llamamos a resistir esta nueva ofensiva autoritaria y a defender el mandato histórico de recuperar las miles de hectáreas robadas al Estado, a las familias campesinas y al pueblo hondureño. La tierra debe cumplir una función social y estar al servicio de quienes la trabajan, no de mafias económicas que han construido su riqueza sobre el despojo y la sangre.

Frente al avance del autoritarismo y del latifundio, la organización y la lucha popular siguen siendo el camino.

¡Vivan los Movimientos Campesinos, NO AL LATIDUNDISMO!

¡Hasta la Dignidad Siempre!

La memoria es un martillo en la mano del presente

28 de junio de 2026

Aquel 28 de junio de 2009 no fue un accidente institucional; fue la irrupción violenta de un proyecto de dominación cuyos efectos siguen marcando la vida del pueblo hondureño. Diecisiete años después, la memoria no es un ejercicio de nostalgia: es una fuerza viva que nos exige recuperar la indignación para que la historia no se repita. Porque el golpe de Estado aún no termina; cabalga impune bajo banderas partidarias, decretos, masacres, privatizaciones, despojos y entreguismo a las fuerzas de la ultraderecha y el neofascismo. El golpe también nos recuerda la crudeza y la determinación de unas élites violentas que, ayer como hoy, persisten en la apropiación de la riqueza colectiva y en el sometimiento del pueblo hondureño.

Hoy vivimos la continuidad del golpe como despojo cotidiano. Las élites económicas y sus socios transnacionales, alineados con la agenda neofascista del norte, han profundizado la captura del Estado, la mercantilización de la vida y la criminalización de quienes defienden los bienes comunes. Seguimos siendo una pieza de intercambio en el tablero geopolítico del gran capital, que enajena nuestra soberanía y nos subordina a intereses económicos y corporativos genocidas, guerreristas y ecocidas.

A diecisiete años del golpe de Estado, desde el pueblo hondureño digno y organizado hacemos memoria por responsabilidad histórica y necesidad política. La memoria también nos devuelve al camino de la resistencia honesta, con un profundo y genuino énfasis popular. En los valles, las montañas y los barrios populares, la organización comunitaria continúa siendo el principal antídoto contra el miedo y la resignación. En quienes tienen memoria, en quienes resisten y luchan, habita la esperanza como práctica colectiva, construida cada día en la defensa de la tierra, el territorio, la autodeterminación de los pueblos y la búsqueda incansable de justicia.

Este día nos reafirma la necesidad de construir un verdadero proyecto político del pueblo: uno que no se acomode, que no se parezca a aquello que combate, que no se vuelva mediocre ni se acobarde cuando llegue el momento de consensuar e impulsar un modelo de sociedad y de Estado donde imperen, sin vacilaciones, la justicia, la dignidad y la soberanía para todas y todos.
El enemigo tiene nombre, color, partido, rostro y dirección: el gran capital transnacional, sus políticos lacayos, sus empresarios mesquinos, sus operadores locales y el imperialismo que continúa pretendiendo diseñar el destino de Honduras desde su lógica invasora, extractivista y guerrerista. Frente a esa ofensiva, desde el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) reafirmamos nuestro compromiso de enfrentar el modelo neoliberal con organización popular, soberanía, democracia participativa y justicia social. Estamos convencidos de que la memoria nos da identidad; la indignación nos da la fuerza para resistir; pero solo la organización consciente del pueblo hará posible transformar la historia y abrir paso a un país donde la vida esté por encima del capital.

¡No más golpes de Estado! ¡No más golpes al pueblo! ¡No más despojo, desalojos, persecución ni servilismo al poder económico y geopolítico! La Honduras de 2026 no puede seguir siendo la prolongación de 2009. El futuro que merecemos no será una concesión de las élites; será una conquista de un pueblo indignado, organizado y movilizado. La memoria nos convoca, la lucha nos hermana y la dignidad nos señala el camino.


¡Hasta la dignidad, siempre!

Nasry Asfura justifica el regalo de 100 mil lempiras a diputados:

“La ley me lo otorga…y es una potestad del presidente poder ayudar”

Pareciera que la entrega, por no decir el regalo, de 100 mil lempiras a los disputados/as al Congreso Nacional el miércoles de Semana Santa, es un tema superado, al menos, en los medios de comunicación, a varios de los cuales, seguramente, también les “cayó” de sorpresa un bono para la compra del “pescadito” veraniego.

Sin embargo, para quienes entendemos y dimensionamos la gravedad de este asunto, el tema evidencia, por lo menos, dos cosas básicas: a. que es una práctica normalizada de las autoridades regalar dinero público y que este sirva para “comprar voluntades” de la diz que oposición y b. que las autoridades creen que, a partir de sus cargos, son los dueños de Honduras y que pueden cometer todo tipo de abusos y seguir gobernando en total impunidad.

Son deplorables y criminales las declaraciones de Nasry Asura que al ser consultado sobre la entrega de los 100 mil lempiras dijo, sin inmutarse, que “la ley me lo otorga…y es una potestad del presidente poder ayudar”. A estas se suman a las brindadas por Tomás Zambrano y Jorge Cálix los primeros en justificar la entrega de estos recursos a los parlamentarios/as para atender las peticiones “sociales” de sus comunidades y un Roberto Contreras, más burdo, que explicó que los recursos eran parte de un fondo de apoyo a las actividades políticas de ellos, que funcionan como un incentivo que ayuda a las actividades de “rose” político que deben tener con la población.

Lo justifiquen como quieran justificarlo, pero la entrega de 100 mil lempiras a diputados/as es un acto de corrupción y punto. Y contrario a lo que creen no pueden regalar, como si fuera suyo, los recursos que nos pertenecen a todos/as.

Sin embargo, pese a la claridad de este abuso, igual es importante que el mandatario, los funcionarios de finanzas y sobre todo, los diputados/as, den respuesta a las siguientes interrogantes:

  1. ¿Cuál es la partida presupuestaria desde la cual el presidente adjudicó los recursos a los diputados/as?, ¿qué otro tipo de fondos, parecidos a este, se encuentran en el nuevo proyecto de Presupuesto General de la República 2026?
  2. ¿Se entregó el “bono” a los 128 diputados? ¿a los suplentes y cuánto?, ¿De cuánto fue el bono a los diputados/as del Partido Nacional?
  3. ¿Qué tipo de proceso administrativo se sigue para la adjudicación de este tipo de recursos? ¿Dónde está el listado de proyectos o requerimiento de recursos solicitados por los diputados/as que “justifican” la adjudicación de recursos
  4. Si los recursos son “liquidables” en 15 o 20 días ….en base a qué serán liquidados?, ¿qué tipo de comprobantes deben presentarse?, ¿cómo se garantiza el uso “transparente” de estos recursos?
  5. ¿Cada cuánto se estarán adjudicando estos recursos a los diputados/as?
  6. ¿El TSC va a decir algo al respecto de estos “bonos” ?, ¿el MP inició una investigación de oficio?
  7.  ¿Cuál es la posición de la Secretaría de Finanzas?, ¿para este tipo de gastos se pagan impuestos?, ¿estos “bonos” se pagan con recursos nacionales o internacionales?
  8. ¿Esto es parte de la gran inversión pública de la que habla el gobierno?

Sabemos de antemano que ninguna de estas preguntas tiene una respuesta lógica y menos honesta, pero exigimos que las respondan como un mínimo de vergüenza.

Señores/as del gobierno: Estamos hartos de tanto delincuente hecho gobierno y un pueblo cansado tarde o temprano despertará.

Carta Publica a Donald Trump, Presidente de EEUU

MÉTASE EN SUS PROBLEMAS Y DEJE A HONDURAS EN PAZ

Señor Trump,

Se lo aclaramos de entrada: Honduras no es un estado federado de Estados Unidos, tampoco una empresa que forme parte de su conglomerado económico y menos aún integramos parte de su familia o de su “exclusivo” círculo de amistades, por lo cual le exigimos que se meta en sus problemas y deje a Honduras en paz.

Desde nuestra organización, el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) y seguramente en nombre de millones de hondureños y hondureñas que si tenemos DIGNIDAD le exigimos que pare su injerencia brutal y desproporcionada en contra de nuestro país, y que en los últimos días se tradujo en ordenarnos, bajo amenaza, a votar por el candidato del Partido Nacional y dejar en libertad, vía indulto, al ex presidente Juan Orlando Hernández, un delincuente, que estaba preso en EEUU por narcotráfico.

Sabemos que la injerencia siempre ha formado parte de la diplomacia hipócrita utilizada históricamente por su país para ejecutar todo tipo de vejámenes en Honduras, desde la ejecución de la Doctrina de Seguridad Nacional hasta el financiamiento de Golpes de Estado, cuando algo no les gusta o no está acorde a sus intereses, sin embargo, hoy sus “órdenes públicas”  para que votemos de determinada forma o para anunciarnos la liberación de uno de los peores delincuentes, solo evidencian la dimensión de su avaricia y clarifica la visión imperialista que tiene de Honduras, de América Latina y del Mundo.

A usted la lucha por la democracia, el desarrollo y contra el narcotráfico no le importa, para usted y para su grupito de amigos a nivel mundial cada uno de los países, especialmente de América Latina, debiéramos existir solo para estar a disposición de sus intereses económicos y políticos. A ustedes les importan nuestros territorios, recursos naturales, la mano de obra de nuestra gente y hasta nuestras instituciones públicas para someterlas y alinearlas a sus negocios al mejor estilo neocolonial, aunque su imperio esté cada vez más decadente y carguen con el enorme desprecio que se les tiene desde todos los rincones de este planeta.

¿Cuál es el negocio detrás del apoyo al candidato del Partido Nacional y de la libertad de Hernández?, ¿Cuál es el nuevo pacto que se está gestando con nuestras también odiosas élites económicas presentes en todos los partidos políticos ?, ¿qué quieren de nosotros… usar nuestro territorio para sus jueguitos bélicos en la región… nuestros recursos naturales? Seguro que el tiempo lo dirá, pero sepa desde ahora, que siempre tendrá la oposición digna, honesta y soberana de millones de hondureños/as.

Por lo pronto, queda claro, que ante la burla que usted le hace a su propio sistema de justicia, al indultar a Hernández, que fue investigado por su país desde el 2002, juzgado y condenado él y varios miembros de su familia por una corte estadounidense por ser un narco, es imposible que siga argumentando que su intervención y violencia en contra de Venezuela y Colombia está motivado en la lucha contra del narcotráfico.

Es usted un farsante, un hombre sin honor, ni escrúpulos que utiliza el poder de su puesto para mandar a matar aquí en América Latina para quedarse con el petróleo y allá en Palestina para poder construir complejos hoteleros de lujo. ¡Que vida más miserable la suya!.

Sobre Juan Orlando, le animamos a que su gobierno se quede con él, porque son de la misma calaña y de algo le servirá. Aquí en Honduras su perdón a los crímenes cometidos por este delincuente ha revivido una especie de patriotismo llamado “ANTIJOH”, que no descansará hasta que pague por la corrupción, el abuso, la violencia y por su notable contribución, junto a otros políticos de todos los partidos políticos, para que Honduras sea hoy un territorio que produce, trafica y consume droga.

Su doble moral no tiene límite, persigue o mejor dicho “caza” y encarcela a nuestros migrantes que buscan una vida mejor, trabajando intensamente y a un delincuente, narcotraficante que les introdujo no menos de 400 toneladas de droga, por la cual pudieron morir decenas de estadounidenses, lo perdona y lo excarcela.

Quisiéramos ser ilusos y pedirle que cambie, que respete, que se comprometa con un mundo y una civilización que haga culto a la vida, a la dignidad, al progreso y no al grosero y cruel retroceso al que la está conduciendo e imponiendo, pero sabemos, por sus hechos, que esto es imposible.

Finalmente, sepa que esta nueva agresión contra Honduras nos permite afianzarnos como organización, como sociedad y país en valores como la dignidad, la honradez y a tener una convicción mucho más fuerte para defender nuestra autodeterminación y soberanía. Seguro que con el gobierno que quede usted va a gozar de la pleitesía normalizada que han tenido TODOS los gobiernos de Honduras, pero el pueblo, pueblo reitera su verdadero amor por este país y nuestro compromiso inquebrantable, que todo su dinero no puede comprar, de siempre, siempre defenderlo de personas como usted.

Hasta la Dignidad… SIEMPRE!

Honduras, 2 de diciembre, 2025

MASACRE DE LOS HORCONES: UNA ESCUELA DE CRIMEN E IMPUNIDAD QUE SIGUE REPRODUCIENDOSE EN LA ACTUALIDAD

Hace cincuenta años, el 25 de junio de 1975, un puñado de militares y ganaderos olanchanos,  liderados por Mel Zelaya Ordóñez, asesinaron en la hacienda Los Horcones a 14 personas: diez campesinos: Máximo Aguilera, Lincoln Coleman, Bernardo Rivera, Francisco Colindres, Fausto Cruz, Roque Ramón Andrade, Arnulfo Gómez, Alejandro Figueroa, Juan Benito Montoya y Oscar Ovidio Ortiz, cinco de ellos  quemados vivos y sus cuerpos  lanzados a un pozo de malacate. Junto a ellos también fueron asesinados dos sacerdotes: Casimiro Cypher e Iván Betancourt, quienes fueron castrados y desmembrados antes de ser arrojados al mismo pozo y dos mujeres María Elena Bolívar y Ruth García Mallorquín, lanzadas vivas al mismo pozo de malacate. El pozo fue rellenado con varios quintales de cal y dinamitado  con la pretensión de borrar cualquier rastro  todo tipo de huellas de su más abominable acción.

Los asesinados eran líderes de varios grupos campesinos, formados en la Doctrina Social de la Iglesia, que buscaban salir de su miseria disponiendo de tierras para hacerlas producir. Los sacerdotes, a su vez, eran pastores de la Iglesia Católica que al tenor del Vaticano II y la Conferencia de Medellín se volcaron a atender el clamor de los pobres y empobrecidos;  las mujeres víctimas, una era estudiante universitaria y la otra pariente del padre Iván Betancourt, todos/as pagaron con su vida haberse atrevido a desenmascarar y denunciar a quienes se han hecho dueños, a punta de violencia y corrupción, de las tierras y sus recursos.

Del lado de los asesinos estaban los militares adoctrinados bajo los principios Doctrina de Seguridad Nacional, liderados por José Enrique Chinchilla, y los terratenientes olanchanos, con Mel Zelaya Ordóñez a la cabeza. Militares y terratenientes asesinos fueron apresados, condenados, encarcelados y, en el caso de Mel Zelaya Ordóñez, con derecho a poseer vehículo estacionado en la penitenciaría para viajar los fines de semana a su hacienda Los Horcones. Y al poco tiempo de su condena fueron objeto de indulto.

De entre todas las masacres campesinas acontecidas en Honduras, ninguna ha sido, en un ámbito colectivo,  tan brutal en sus actos y  numerosa en cantidad de víctimas como la masacre de Los Horcones. Recordada por ello como la más grande orgía de horror provocada por el espanto que producían los militares, asistidos con la mayor crueldad e inhumanidad por una clase terrateniente perversa, que sin lugar a dudas, permanece en el país  y sigue perpetuando centenares de asesinatos contra campesinos y campesinas que siguen reclamando su derecho a un pedazo de tierra..

Es decir, a cincuenta años de tan despreciable masacre, ni las Fuerzas Armadas, ni las familias terratenientes olanchanas -sobre todo las más involucradas en tal asesinato colectivo- han tenido que pagar ante la justicia sus delitos, ni han tenido la decencia de pedir perdón al pueblo hondureño, a la clase campesina y a la feligresía católica. Las familias de los mártires campesinos se merecen una disculpa y ser retribuidas con las tierras que constitucionalmente están consagradas a fines de reforma agraria.

Como Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia permanecemos solidarios con la clase campesina hondureña, con quien nos honramos en el presente de caminar juntos muchos trechos de las luchas dignamente populares a nivel nacional. Y de igual manera, expresamos nuestra solidaridad a la Iglesia Pueblo de Dios, que, con el martirio de los padres Casimiro Cypher e Iván Betancourt, han aportado su propia sangre de pastores, sumándola al río de sangre martirial de nuestro pueblo.

A cinco décadas de esta masacre, constatamos que en los campos de Honduras se reduplica a escala nacional una especie de ideologización tenebrosa refinada en Los Horcones. Actualmente, militares policías, terratenientes, junto a empresarios extractivistas y sus propios escuadrones de la muerte privados, siguen arrebatando tierras  y bienes naturales de las comunidades, y a quienes se oponen a su intereses los criminalizan, arrasan con sus cultivos, los desalojan, los amenazan y terminan por asesinarlos. Los ejemplos los tenemos en todos los departamentos, pero de manera particular Colón, Yoro, Cortés, La Paz, Comayagua.

En cada valle, llanura o montaña se van multiplicando los Mel Zelaya Ordóñez, a la manera de síndrome de letalidad selectiva pero igualmente asesino y cruel, como ha enseñado la escuela olanchana de Los Horcones y sus secuaces protegidos con la más grande impunidad.

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Se trata, ahora, de una acción continuada y deliberada de aniquilación de quienes luchan por la tierra y sus bienes naturales mediante el asesinato selectivo y progresivo. Asesinatos con saña para dejar claro el destino de quienes continúen defendiendo sus tierras y territorios; evidenciando la crueldad con que actúan al consumar sus crímenes, contando con la participación activa o solapada de las fuerzas del orden, pero sobre todo de una institucionalidad como el Instituto Nacional Agrario, el Instituto de la Propiedad, el Sistema Judicial quienes siguen estando bajo las órdenes de los terratenientes y empresarios.

Ni una sola vez, en tres años y medio, el gobierno del Socialismo Democrático, de Xiomara Castro, se reunió con el sector campesino y su famosa Comisión de Seguridad Agraria y de acceso a la Tierra se quedó, como en todos los gobiernos, en reuniones y reuniones .

Resulta deplorable que el Estado de Honduras no haya castigado, ni castigue como se debe a los terratenientes,  militares y empresarios que antes y hoy asesinan a campesinos/as.  Y, peor ahora, que el gobierno actual ha premiado sin ningún mérito a los militares con el oficio de ser ¿mediadores? en las disputas agrarias entre campesinos y empresarios agroindustriales. Los resultados son claros y lamentables: Honduras convertida en un río de sangre campesina, indígena, afrodescendiente y comunitaria de hombres y mujeres siendo asesinados por defender su tierra, sus ríos, bosques y comunidades.

            El acceso a la tierra con respeto y dignidad es un derecho propio de cada ciudadano y ciudadana, que no debe ser arrebatado por empresarios y terratenientes asesinos, y tampoco ser conculcado por militares y otros funcionarios actuando al margen de la Constitución de Honduras.

San Pedro Sula. 25 de junio de 2025

Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia

Avanza la lucha por un Poder Judicial Independiente al Servicio del Pueblo: Un Paso Adelante en la Justicia Popular

Tegucigalpa M.D.C. noviembre 2024

El 24 al 26 de septiembre del 2024, en Tegucigalpa, se llevó a cabo una masiva movilización popular, indígena y campesina para reivindicar el derecho a la tierra, la justicia y reclamar que el poder legislativo, el ejecutivo y el sistema de justicia asuman el mandato constitucional de hacer una Honduras donde impere la justicia, el derecho y el bienestar de la población. Desde el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) y el Bufete Estudios para la Dignidad (BED) participamos activamente en la movilización junto a decenas de organizaciones integradas en el Bloque Popular Campesino e Indígena (BPCI) y el Movimiento Popular y Social de Honduras (MPS-H). La Corte Suprema de Justicia, al recibir la propuesta de 10 puntos del campo popular para lograr una reforma judicial justa, nombró una comisión integrada por tres magistrados y se constituyó una mesa de seguimiento y solución a las demandas populares.

Este 13 de noviembre se produjo la reunión de seguimiento entre la Comisión del Poder Judicial y la representación de las organizaciones populares. Este encuentro, celebrado en la Presidencia de la CSJ, permitió escuchar los informes sobre los compromisos previos, también fue un espacio para presentar nuevas propuestas y reforzar la demanda de un Poder Judicial transparente y comprometido con la justicia social.

Durante esta reunión, se abordaron temas relacionados con la selección de jueces y juezas, remarcando la necesidad de que estos procesos sean conocidos y evaluados por el pueblo. Se destacó la importancia de que las comunidades tengan voz en el nombramiento de los jueces, pudiendo conocer sus perfiles y antecedentes, así como objetar sus nombramientos cuando sea pertinente.

La discusión también planteo acuerdos sobre la capacitación de jueces y magistrados en derechos de los pueblos indígenas y el cumplimiento del Convenio 169 de la OIT y de otras normas internacionales en materia de pueblos indígenas, derecho agrario, ambiental y otros instrumentos relacionados con aspectos especializados que se requieren varios territorios en lucha. Se planteó que el MPSH participe en los procesos de sensibilización para asegurar que el sistema judicial comprenda y respete las particularidades culturales y legales de los pueblos originarios. También se discutió y revisó el estado y la necesidad de resolver de manera expedita varios recursos de inconstitucionalidad y amparo radicados por las organizaciones populares en contra de actos y normas que atentan contra el orden constitucional y convencional y los derechos del pueblo y las personas organizadas, la representación de la CSJ se comprometió a establecer plazos perentorios para presentar soluciones definitivas expresadas en sentencias y mandatos claros y determinantes.

El magistrado Felipe Speer y las magistradas Martha Merino y Patricia Martínez, asumieron compromisos significativos con relación a establecer mecanismos que eviten desalojos arbitrarios y abusos en el marco de su ejecución; también presentaron informes sobre jueces y juezas que habrían sido sancionados por abusos en el ejercicio de sus funciones. Estas medidas buscan reducir la violencia y la criminalización que enfrentan los defensores de derechos y líderes comunitarios.

El encuentro concluyó con la reafirmación del compromiso de continuar el diálogo, precisando que la próxima reunión se desarrollará el 28 de enero de 2025, donde se revisarán los avances de los acuerdos y se debatirán nuevas propuestas planteadas por el MPS-H. Este seguimiento busca garantizar que las voces populares sigan presentes y activas en la lucha por la democratización de la tierra y la justicia en Honduras.