PRONUNCIAMIENTO

“POR LA TIERRA, LA JUSTICIA, LA MEMORIA CAMPESINA”

Desde el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ), el Bufete Estudios para la Dignidad (BED) y las bases campesinas presentes hoy en este plantón: 15 de septiembre, Campesinos en acción, Nueva Jerusalén y Palos Blancos queremos decir nuevamente en voz alta que exigimos nuestro derecho a la tierra, a la vida integral de nuestras familias y la dignidad de todo nuestro sector.

Hoy se celebra el Día Internacional de la Lucha Campesina, también queremos recordar a quienes, en distintos momentos de la historia, han sido asesinados por luchar por la tierra. Hoy honramos su memoria con más lucha, con más determinación en disputar lo que por justicia nos corresponde: ese pedazo de tierra por la cual, además de ser asesinados, miles de nuestros compañeros y compañeras han sido perseguidos, criminalizados y despojados de su tierra por exigir derechos que son legítimos, históricos y profundamente justos.

Hoy de cara a un nuevo gobierno y ante las prioridades que se han definido indicamos lo siguiente:

1. No queremos nuevas comisiones de trabajo emanadas por el Congreso Nacional y con participación de diferentes instituciones del Estado, pero que no involucran al sector campesino. Volvemos a decirlo: No puede hablarse de tierra, de justicia en el campo sin nuestra participación. Como tampoco establecerse por adelantado que somos los campesinos los únicos “invasores” o que son los terratenientes y los empresarios los únicos afectados por la inseguridad en la tenencia de la tierra.

Somos miles de campesinos a los que nos han expulsado de nuestras tierras cuando a un empresario le gusta nuestra tierra o son decenas de empresarios o terratenientes, muchos de ellos políticos, que se han apoderado ilegalmente de tierras destinadas específicamente para reforma agraria.Concretamente a los diputados y diputadas al Congreso Nacional les exigimos que si hay una comisión para solventar el problema de tierra sea con nuestra participación.

      2. El problema de la tierra en Honduras es estructural e histórico. No responde a hechos aislados, sino a un modelo de exclusión sostenido por la concentración de la tierra, el latifundio, el abandono estatal y la protección de intereses económicos agroindustriales que han colocado al campesinado en una situación permanente de desventaja, despojo y vulnerabilidad.

      3. Existe una deuda agraria histórica del Estado hondureño con el movimiento campesino, que se expresa en la falta de acceso real a la tierra, en el incumplimiento de los mandatos constitucionales sobre Reforma Agraria, en la ausencia de políticas efectivas para el cumplimiento de sus obligaciones, en la mora institucional para resolver las demandas campesinas y en la permanente postergación de la justicia social en el campo. El Estado hondureño ha fallado durante décadas en garantizar que la tierra cumpla su función social para los y las campesinas.

      4. Señalamos que la Comisión de Seguridad Agraria y Accesos a la Tierra del gobierno anterior fue un fracaso y no constituyó un mecanismo eficaz para garantizar los derechos del movimiento campesino. Es necesario trascender ese mecanismo fracasado y retomar estrategias, políticas e instancias verdaderamente orientadas a garantizar el derecho de acceso a la tierra para el campesinado. La pregunta que nos hacemos es si este gobierno tiene una verdadera intención de solventar de manera justa este tema o solamente le interesa ejecutar desalojos conta campesinos para satisfacer a sus amigos terratenientes y empresarios?

      5. Condenamos que el tema agrario haya sido abordado, nuevamente, desde el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, trasladando un problema histórico, social, económico y de derechos humanos al campo de la seguridad y la represión. Rechazamos que la respuesta estatal frente a las demandas del movimiento campesino siga siendo, la profundización de la violencia, la criminalización, la militarización y los desalojos, en lugar de una política pública de justicia agraria.

      6. Exigimos que el Estado hondureño abandone de manera definitiva los enfoques de seguridad, contención y represión como forma de atender la conflictividad agraria. La problemática de la tierra no se resuelve con policías, militares, fiscales ni desalojos; se resuelve con voluntad política, redistribución, acceso efectivo a la tierra, seguridad jurídica y cumplimiento de los derechos históricos del campesinado.

      7. Exigimos la derogación del Decreto Legislativo No. 93-2021, por ser un instrumento utilizado para profundizar la criminalización de personas defensoras de derechos humanos y, de manera particular, del movimiento campesino.

      8. Exigimos que las tierras bajo administración de la OABI pasen a manos del movimiento campesino. Esas tierras no deben ser entregadas nuevamente a empresas agroindustriales, ni devueltas directa o indirectamente a los mismos intereses económicos y políticos de los que fueron aseguradas. Deben orientarse al cumplimiento de una política de justicia agraria, redistribución y acceso efectivo a la tierra para las comunidades y organizaciones campesinas.

      9. Exigimos justicia por los asesinatos históricos de campesinos y campesinas en Honduras. El Estado debe investigar de manera seria, imparcial y efectiva estos crímenes; identificar y sancionar tanto a los autores materiales como a los intelectuales; reparar integralmente a las víctimas y sus familias; y adoptar garantías de no repetición. No puede haber democracia ni Estado de derecho mientras la sangre campesina permanezca en la impunidad.

      10. Reivindicamos la memoria de todas las personas campesinas asesinadas en Honduras por luchar, organizarse y exigir tierra, dignidad y derechos. Su memoria no puede ser tratada como un hecho del pasado; es una exigencia vigente de verdad, justicia y transformación de las condiciones estructurales que hicieron posible su persecución y asesinato.

      Desde el MADJ, el BED y junto al movimiento campesino, reafirmamos que continuaremos exigiendo el cumplimiento de los derechos del campesinado hondureño. En ese marco, impulsaremos y exigiremos la instalación de mesas de trabajo para el abordaje de las distintas problemáticas del campo, a fin de colocar en discusión y resolución las demandas históricas relacionadas con acceso a la tierra, seguridad jurídica, criminalización, institucionalidad agraria y protección de las comunidades campesinas.

      Reafirmamos que la lucha campesina es legítima, necesaria y profundamente justa. Defender la tierra es defender la vida; defender al campesinado es defender la soberanía, la alimentación, la dignidad de los pueblos y el futuro de Honduras.

      Nasry Asfura justifica el regalo de 100 mil lempiras a diputados:

      “La ley me lo otorga…y es una potestad del presidente poder ayudar”

      Pareciera que la entrega, por no decir el regalo, de 100 mil lempiras a los disputados/as al Congreso Nacional el miércoles de Semana Santa, es un tema superado, al menos, en los medios de comunicación, a varios de los cuales, seguramente, también les “cayó” de sorpresa un bono para la compra del “pescadito” veraniego.

      Sin embargo, para quienes entendemos y dimensionamos la gravedad de este asunto, el tema evidencia, por lo menos, dos cosas básicas: a. que es una práctica normalizada de las autoridades regalar dinero público y que este sirva para “comprar voluntades” de la diz que oposición y b. que las autoridades creen que, a partir de sus cargos, son los dueños de Honduras y que pueden cometer todo tipo de abusos y seguir gobernando en total impunidad.

      Son deplorables y criminales las declaraciones de Nasry Asura que al ser consultado sobre la entrega de los 100 mil lempiras dijo, sin inmutarse, que “la ley me lo otorga…y es una potestad del presidente poder ayudar”. A estas se suman a las brindadas por Tomás Zambrano y Jorge Cálix los primeros en justificar la entrega de estos recursos a los parlamentarios/as para atender las peticiones “sociales” de sus comunidades y un Roberto Contreras, más burdo, que explicó que los recursos eran parte de un fondo de apoyo a las actividades políticas de ellos, que funcionan como un incentivo que ayuda a las actividades de “rose” político que deben tener con la población.

      Lo justifiquen como quieran justificarlo, pero la entrega de 100 mil lempiras a diputados/as es un acto de corrupción y punto. Y contrario a lo que creen no pueden regalar, como si fuera suyo, los recursos que nos pertenecen a todos/as.

      Sin embargo, pese a la claridad de este abuso, igual es importante que el mandatario, los funcionarios de finanzas y sobre todo, los diputados/as, den respuesta a las siguientes interrogantes:

      1. ¿Cuál es la partida presupuestaria desde la cual el presidente adjudicó los recursos a los diputados/as?, ¿qué otro tipo de fondos, parecidos a este, se encuentran en el nuevo proyecto de Presupuesto General de la República 2026?
      2. ¿Se entregó el “bono” a los 128 diputados? ¿a los suplentes y cuánto?, ¿De cuánto fue el bono a los diputados/as del Partido Nacional?
      3. ¿Qué tipo de proceso administrativo se sigue para la adjudicación de este tipo de recursos? ¿Dónde está el listado de proyectos o requerimiento de recursos solicitados por los diputados/as que “justifican” la adjudicación de recursos
      4. Si los recursos son “liquidables” en 15 o 20 días ….en base a qué serán liquidados?, ¿qué tipo de comprobantes deben presentarse?, ¿cómo se garantiza el uso “transparente” de estos recursos?
      5. ¿Cada cuánto se estarán adjudicando estos recursos a los diputados/as?
      6. ¿El TSC va a decir algo al respecto de estos “bonos” ?, ¿el MP inició una investigación de oficio?
      7.  ¿Cuál es la posición de la Secretaría de Finanzas?, ¿para este tipo de gastos se pagan impuestos?, ¿estos “bonos” se pagan con recursos nacionales o internacionales?
      8. ¿Esto es parte de la gran inversión pública de la que habla el gobierno?

      Sabemos de antemano que ninguna de estas preguntas tiene una respuesta lógica y menos honesta, pero exigimos que las respondan como un mínimo de vergüenza.

      Señores/as del gobierno: Estamos hartos de tanto delincuente hecho gobierno y un pueblo cansado tarde o temprano despertará.

      Un abril que nos marcó el CAMINO hacia la Dignidad

      EL MADJ: 17 AÑOS DE LUCHA, RESISTENCIA Y DIGNIDAD

      El 07 de abril de 2008, Honduras despertó con el ímpetu de valerosos fiscales que, en los bajos del Congreso Nacional, decidieron hacer público su rechazo a la corrupción y su impunidad a través de una huelga de hambre que marcaría las entrañas de nuestra nación. Durante 38  días, al calor del pueblo, germinó la determinación de un grupo de personas y comunidades en dedicar su vida a la búsqueda por la dignidad de Honduras, surgiendo de esta forma el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia. 

      El MADJ, en estos 17 años, se ha convertido en una fuerza popular de carácter local y nacional que lucha, incansable, contra la corrupción y su impunidad, por la justicia y el respeto inclaudicable a los derechos humanos, enarbolando la esperanza de un mundo digno y justo para todos y todas. 

      Desde aquel ferviente abril, hemos sido parte activa de la resistencia que buscó revertir el abominable golpe de Estado. Frenamos la avanzada del extractivismo que concesionó nuestro territorio y que asesinó a decenas de valiosos compañeros y compañeras, criminalizó y desterró a miles de compatriotas. Nos movilizamos junto a la ciudadanía  contra el saqueo del Seguro Social y en denuncia de todos los pactos de corrupción e impunidad que se han pactado por todos los partidos políticos, con los sectores de poder económico y con las mafias del crimen organizado. Resistimos a los múltiples fraudes electorales en defensa de la voluntad popular. En tiempos de coronavirus permanecimos con el pueblo defendiendo sus derechos y exigiendo protección para las vidas de los más desprotegidos.  

      Fuimos parte importante para el triunfo electoral de 2021, pero hemos mantenido, como nuestro más preciado tesoro, nuestra independencia de pensamiento, nuestra autonomía económica y la coherencia entre nuestro discurso y las acciones que realizamos. 

      Y es desde esta autonomía de palabra y acción que hemos impulsado la articulación nacional del campo popular y social hondureño, y es desde esta trinchera que estamos proponiendo un nuevo y fuerte proceso de construcción de un proyecto Socio Político para Honduras, en donde estén garantizados nuestros derechos y los de los sectores tradicionalmente excluidos del país.  

      Una vez más, el abril de nuestro aniversario nos convoca en medio de un contexto electoral marcado por la incertidumbre, la burla y la traición. Hoy, como ayer, alzamos la voz para denunciar a los mismos actores de siempre, que camuflageados tras colores partidarios, fatigas  y banderas, siguen anteponiendo sus intereses mezquinos a la voluntad de un pueblo desesperanzado, harto de engaños y manipulación. 

      Abril, otra vez, nos recuerda la vergüenza de seguir sometidos a una élite política y económica que ha convertido a Honduras en un territorio de fraudes, violencia criminal e impunidad.

      El proceso electoral primario y su próxima declaración de resultados nos deja claro una vez más que  las élites que controlan el Estado desde sus trincheras de privilegio no solo han secuestrado la democracia, sino que la han convertido en un teatro de ingobernabilidad. Los partidos tradicionales, las Fuerzas Armadas, los medios corporativos, la justicia cómplice y un Congreso Nacional dedicado al circo político, son cómplices de un fraude institucional que niega al pueblo su derecho a elegir, a saber la verdad y a vivir con dignidad. Su único proyecto es perpetuar la crisis para negociar cuotas y acomodos de poder. 

      Hoy, como en aquel abril rebelde de 2008, convertimos las calles en plaza pública y el corazón de San Pedro Sula en tribuna popular. Desde este espacio de lucha, avivamos el fuego sagrado de la indignación para que jamás se extinga,y hacemos un nuevo llamando al pueblo hondureño a levantarse contra los nuevos y viejos opresores que atentan contra la democracia, pisotean nuestros derechos y ultrajan nuestra dignidad. 

      Pero pese a la desgracia que son las élites de los partidos políticos y las élites de la clase empresarial, desde el MADJ CELEBRAMOS NUESTROS 17 AÑOS DE LUCHA Y PROCLAMAMOS UN NUEVO TIEMPO PARA LA DIGNIDAD DE HONDURAS.

      Después de 17 años seguimos en pie de lucha, nuestra mayor victoria es no haber soltado nunca la bandera de la dignidad, al contrario, nos aferrarnos a ella como la utopía más hermosa del pueblo hondureño. Resistimos y existimos sin claudicar, ante el imperio del mercado, las mezquindades del poder y las bajezas de la lógica del capital.  

      Somos una organización madura con presencia organizada y articulada en la mayoría de los departamentos de Honduras y abierta a la novedad de los tiempos, con experiencia acumulada,  y dispuesta a atreverse  a ir a más por Honduras. 

      Anunciamos el inicio de una nueva etapa para la disputa del poder desde nuestra mística organizada.  Transitamos hacia la consolidación de un Proyecto Sociopolítico de carácter nacional, rural y urbano, tejido con alianzas con organizaciones, liderazgos, territorios, comunidades y pueblos en el territorio nacional y más allá de sus fronteras. 

      Estamos en avanzada  de la resistencia a la soberanía con dignidad, porque nuestra lucha no es sólo resistencia y protesta, nuestra lucha también está cargada de propuestas concretas para construir un nuevo orden jurídico, socioeconómico, político y cultural.  

      Tomamos  posición para intervenir, influir y propiciar cambios estructurales desde el interior de la institucionalidad pública en los gobiernos locales de 10 ciudades estratégicas de Honduras, como parte de la primera fase para para frenar la arremetida del capital nacional, transnacional, extractivista, la naturalización de la violencia, la inseguridad, el desempleo, la migración, la corrupción, la impunidad y la privatización de la vida que nos despoja de los más elementales derechos. 

      Desde este nuevo tiempo, junto al pueblo, DECLARAMOS. 

      1. Somos un espacio con autonomía de palabra y acción, representativo del campo popular y social hondureño, con agenda de lucha nacional y vínculos fraternos con organizaciones hermanas en Honduras y el mundo.
      2. Asumimos la lucha como un modo de vida, al servicio de la dignidad y la justicia, sin claudicaciones, ni acomodos. 
      3. Seguiremos arrinconando las élites corruptas y a quienes no se comprometen honestamente con los derechos del pueblo. En nuestras filas no hay lugar para el abandono, la autocompasión, ni la derrota moral.
      4. Honramos a quienes ofrendaron su vida por la tierra, los derechos humanos, los bienes comunes y la justicia social. Declaramos que su sangre no fue derramada en vano, sino que seguimos sembrando su rebeldía.
      5. Resistimos firmemente al saqueo, la instrumentalización, el clientelismo, la corrupción y los proyectos de muerte que destruyen nuestros territorios. ¡Las mentiras  del mercado no prevalecerán, su desarrollo sangriento no pasará!
      6. Mantenemos y ratificamos nuestra unidad inquebrantable con las comunidades campesinas, indígenas, colectivos y  territorios con quienes hemos aprendido a luchar. 
      7. Renovamos nuestro compromiso por una Honduras digna, donde la justicia no sea privilegio, sino derecho de todos y todas.
      8. Ratificamos la histórica certeza de que la unidad es nuestra mayor fortaleza, por eso llamamos a todos los espacios organizados a fortalecer la articulación nacional para robustecer el campo popular y social, como sujeto político autónomo 
      9. Nos comprometemos a respaldar las Candidaturas Independientes y Proyectos sociopolíticos municipales, auténticos ejercicios de participación ciudadana y modelo de democracia comunitaria decisiva y asamblearia, que devuelva la esperanza a nuestra gente y administre la riqueza para beneficio del pueblo
      10. Nos declaramos en debate, reflexión y construcción permanente de los consensos necesarios, para dar vida al instrumento político del campo popular y social hondureño como estrategia efectiva de lucha para alcanzar la soberanía popular. 

      Hoy más que nunca, en cada una de las acciones organizativas, seremos una certera afirmación que somos y seguiremos siendo un proyecto sociopolítico con más sustancia que forma y más hechos que declaraciones. Somos memoria viva de aquellos y aquellas que lucharon, artesanos y artesanas del  futuro justo y  digno  que todos y todas merecemos y esperamos. 

      ¡Hasta la Dignidad Siempre!

      8 de abril de 2025
      Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ)

      Elsa Guevara: «El valor de luchar por la tierra y la igualdad»

      Desde Marcala, La Paz, Elsa Guevara se alza como una voz incansable en la defensa de los derechos de las mujeres y la recuperación de tierras para las familias más vulnerables. Su historia es un testimonio de fortaleza y determinación, forjado en un contexto de desigualdad y carencias, pero también de esperanza y solidaridad.

      Luchando por un legado de justicia
      Elsa se unió al Consejo Indígena Renacer en un momento crucial: «Ingresé un día antes de la posesión de la tierra», recuerda, impulsada por la necesidad de asegurar un futuro para sus hijos. En Marcala, donde las oportunidades laborales son escasas, muchas familias no tienen acceso a una vivienda digna. Este panorama llevó a Elsa a comprometerse con la causa de la recuperación de tierras, a pesar de los miedos iniciales. “Luchamos por los que no tienen dónde vivir, por aquellos que no pueden pagar un alquiler”, explica.

      En este proceso, Elsa ha aprendido sobre organización comunitaria y resistencia pacífica, siendo testigo y parte activa de los esfuerzos por transformar las condiciones de vida en su comunidad. “Nos unimos porque juntos somos más fuertes”, enfatiza.

      Rompiendo cadenas de violencia y desigualdad
      Como mujer, Elsa también enfrenta desafíos particulares en un entorno marcado por el machismo y la violencia de género. Su experiencia personal con el maltrato se convirtió en una chispa de empoderamiento. “Yo sufrí maltrato por parte de una pareja, pero encontré la fuerza para salir adelante. Hoy no permito que nadie me domine, ni aunque sea el más poderoso del mundo”, declara con firmeza.

      Este aprendizaje personal ha fortalecido su convicción de que las mujeres tienen la capacidad de superar cualquier obstáculo. “Las mujeres somos astutas y fuertes. Podemos levantarnos de las cenizas si queremos”, afirma Elsa, enviando un mensaje poderoso a quienes enfrentan situaciones similares.

      Una lucha con raíces profundas
      Originaria de Marcala, Elsa sabe que la defensa del territorio es también una defensa de la vida misma. Su papel en el Consejo Indígena Renacer trasciende las fronteras de su comunidad, inspirando a otros a tomar acción y reconocer que la lucha por la igualdad de derechos y la dignidad no tiene género ni límites.

      Estar aquí no es solo para nosotros, es para dejar un legado a nuestros hijos”, concluye Elsa, cuya valentía y determinación son un faro de esperanza para las familias de Marcala y más allá.

      Esta es Elsa Guevara: una mujer que no solo lucha por un pedazo de tierra, sino por un futuro más justo y digno para todos.

      Sonia Villanueva: “La lucha por la tierra es la lucha por nuestro futuro y dignidad”

      Sonia Villanueva, lideresa del Consejo Indígena Renacer, es un ejemplo de coraje y determinación en la defensa de los derechos de las mujeres del pueblo Lenca en Marcala, La Paz. Desde temprana edad, Sonia ha estado vinculada a la lucha por la reivindicación de la tierra, un tema que atraviesa generaciones en su comunidad.

      “Nací y crecí en esta tierra de recuperación, y desde niña comprendí la importancia de mantenerla para las futuras generaciones”, comparte Sonia, quien describe su trayectoria como una travesía llena de obstáculos, pero también de orgullo y esperanza. Enfrentándose a la discriminación y la amenaza constante de desalojo, su voz se ha erigido como un emblema de resistencia.

      A pesar de los riesgos y la violencia ejercida por poderes locales y familias terratenientes, Sonia y las mujeres que la rodean han demostrado que la unión y el empoderamiento femenino pueden desafiar cualquier barrera. “Nos han despojado y tratado de silenciar, pero seguimos firmes. Esta tierra es nuestra, y luchamos por ella no solo por nosotras, sino por nuestros hijos y su futuro”, afirma.

      En los últimos dos años, el Consejo Indígena Renacer ha mantenido la ocupación de tierras ancestrales, logrando producir y sostener a sus familias a través de un comercio comunitario fortalecido. Sin embargo, la lucha no ha estado exenta de represión. “Hemos sufrido desalojos, algunos ejecutados ilegalmente, y hemos enfrentado persecución por parte de las autoridades que solo protegen los intereses de las élites”, denuncia Sonia.

      A pesar de los desalojos y agresiones, Sonia sostiene que la clave ha sido la educación y la concienciación de los derechos. “Si no conocemos nuestros derechos, nunca levantaremos la voz. Por eso es fundamental que las mujeres se empoderen, que sepan que tienen un pensamiento valioso y capacidades para liderar”, recalca.

      Sonia envía un mensaje contundente a las mujeres que aún dudan en unirse a la lucha: “Necesitamos que se sumen, que digan basta. Nosotras tenemos voz y debemos usarla para defender lo que por derecho nos pertenece. Este es un llamado a ser las comandantes de nuestras vidas y protectoras de nuestra tierra y futuro”. El legado de Sonia Villanueva y del Consejo Renacer es un recordatorio de que la defensa de los derechos de las mujeres y la tierra es una batalla colectiva. Una que, aunque llena de desafíos, está cargada de esperanza y una inquebrantable fe en que el cambio es posible.

      Florinda Antonio: «La unión y el conocimiento nos hacen más fuertes»

      Desde Marcala, La Paz, Florinda Antonio Romero Márquez, integrante del Consejo Indígena Renacer, comparte su historia y la lucha que define su vida. Su compromiso no solo está en la recuperación de tierras, sino en el empoderamiento de las mujeres y la construcción de una comunidad más justa y unida.

      Un legado para las nuevas generaciones
      Florinda llegó al Consejo cuando este ya llevaba seis días trabajando en el terreno. Al principio, su participación estaba marcada por el aprendizaje: «He obtenido el conocimiento de nuestras raíces y derechos, porque muchas veces no los conocemos y, por eso, se nos violan». Este espacio no solo le enseñó sobre derechos, sino también sobre el poder de la unión: “Aquí he experimentado que el compañerismo y la unión son la clave para vencer, porque donde no hay unión no hay fuerza”.

      Hoy, esas tierras abandonadas son campos fértiles cultivados por las familias que forman parte del Consejo. Sandías, maíz, frijoles y huertas florecen como símbolo del esfuerzo colectivo y la resiliencia. Florinda sueña con un futuro donde estas tierras estén legalmente en manos de las familias que las trabajan, siendo un legado digno para sus hijos y los jóvenes que han tomado un papel activo en esta lucha. “Nos motiva ver a los jóvenes liderar; son ellos quienes heredan lo que tanto nos ha costado”.

      Empoderamiento y voz para las mujeres
      Florinda también ha vivido la lucha por la igualdad de género dentro del Consejo. “Como mujeres hemos sido marginadas, pero aquí aprendimos a defendernos, a conocer nuestros derechos y a practicar la igualdad. Ahora somos parte activa de las decisiones; incluso nuestra presidenta actual es una mujer”, destaca.

      Para Florinda, la lucha no se limita a las tierras. Es un llamado a las mujeres para que se levanten, conozcan sus derechos y desafíen las estructuras de poder que las oprimen. «Creo que la mujer hoy está empoderada, pero es vital que levantemos nuestra voz, porque la igualdad debemos hacerla vida».

      Un ejemplo de esperanza y transformación
      Florinda Antonio es el reflejo de cómo el conocimiento y la unidad pueden transformar vidas y comunidades. Su compromiso con el Consejo Indígena Renacer no solo le ha permitido cambiar su realidad, sino también construir un camino hacia un futuro más justo para quienes vienen detrás.

      “Estas tierras son nuestras. Lo que hemos cultivado no solo alimenta nuestros cuerpos, sino también nuestra esperanza y convicción de que unidas podemos lograrlo todo”, concluye Florinda.

      COMUNICADO PÚBLICO, JUSTICIA PARA MILGEN SOTO

      El Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) y el Bufete Estudios para la Dignidad (BED), ante la reciente acusación y captura en contra de los implicados en el asesinato del líder indígena Tolupán Milgen Idan Soto, ocurrido en septiembre de 2019, manifiesta lo siguiente:

      1. Saludamos la captura y formal acusación contra José Alberto Alonzo Vieda, expresidente del Consejo Directivo de la Tribu San Francisco de Locomapa, así como de Osman Varela, Marvin Cabrera, Rafael Matute y José Adalid, quienes son autores materiales del asesinato de Milgen Idan Soto. Reconocemos este hecho como un paso importante en la lucha contra la impunidad en los crímenes contra el pueblo tolupán.
      • Manifestamos que esta estructura criminal ha venido siendo denunciada por el Consejo Preventivo de la Tribu San Francisco de Locomapa desde hace ya más de 10 años, por el saqueo de los bienes naturales y comunes de la tribu y la comisión de delitos como asesinato, hostigamiento y amenazas en contra de quienes defienden el bosque, su territorio y sus derechos.
      • Reiteramos que la justicia no debe limitarse a estas capturas y pedimos al Ministerio Público para que extiendan su investigación hacia la empresa INMARE y sus propietarios, por estar relacionados directamente con la venta ilegal de madera de la tribu y encontrase vinculados con la estructura criminal liderada por José Alberto Alonzo Vieda en la zona.
      • Apelamos a la solidaridad de las organizaciones nacionales e internacionales que reivindican la defensa de los derechos humanos, para que se sumen a la exigencia al Estado de Honduras para que responsabilice a los autores materiales e intelectuales del asesinato de Milgen Soto.
      • Urgimos al Estado de Honduras a que garantice la protección de las víctimas, sus familias y todos los miembros de la tribu San Francisco de Locomapa que han sido amenazados y perseguidos por la defensa de su territorio, organizados en el MADJ. Exigimos la implementación de medidas efectivas de seguridad para prevenir represalias por parte de las personas encauzadas.

      Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y con la lucha contra la impunidad en Honduras. Continuaremos acompañando al pueblo tolupán en su demanda de verdad y justicia, litigando el caso en representación de las víctimas ante la justicia hondureña para procurar quee se haga justicia por este crimen.

      ¡Justicia para Milgen Idan Soto!

      ¡Justicia para el pueblo Tolupán!

      San Pedro Sula, Honduras – 28 de febrero de 2025.

      Bufete Estudios para la Dignidad

      Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia

      Consejo Preventivo de Tribu

      PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO DEL MOVIMIENTO AMPLIO POR LA DIGNIDAD Y JUSTICIA

      “A las comunidades en resistencia, al pueblo hondureño y a la comunidad internacional” El Movimiento Amplio por la Dignidad y Justicia (MADJ), en coherencia con nuestro compromiso histórico con la defensa de los derechos humanos, la democracia, los bienes comunes naturales, la justicia social y la dignidad de los pueblos, nos dirigimos al sector social, a los actores políticos y económicos, a los medios de comunicación y al pueblo hondureño en general, en cierre del tercer año de Gobierno de Xiomara Castro [Libre] y en el contexto del proceso electoral de 2025,  para expresar lo siguiente:

      1.       Al cumplir el tercer año de gobierno el inicio del cierre de la administración del Partido Libre, como Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia [MADJ] volvemos a señalar con claridad, contundencia y con experiencias vividas, que esta administración ha quedado en deuda con las grandes demandas de justicia social, defensa del territorio y transformaciones estructurales que movilizan al pueblo hondureño. Reconocemos que han avanzado en la asimilación de discursivos cercanos al pueblo, y acciones dispersas como paliativos a emergencias coyunturales pero las promesas reales de cambio no han logrado materializarse en una mejora tangible para las mayorías empobrecidas de este país. Lejos estamos de una justicia real que condene a las estructuras del crimen enquistadas en partidos políticos, instituciones de gobierno, actores económicos. No hay ni en un freno efectivo a las políticas extractivistas y de explotación desmedida de la naturaleza. Las políticas militarescas para resolver crisis sociales una vez más bajo su gobierno han demostrado que no son el camino. Otra vez, les llamamos, en la recta final de su mandato, a que desanden el camino de la comodidad y la negociación y que asuman su responsabilidad con el pueblo.

      2.       Desde nuestro compromiso y lucha por una Democracia radical, llamamos a la sociedad hondureña, a los actores políticos y económicos que tiene amor por este país, a adecentar la política; para que el pueblo sea el verdadero protagonista de su destino. Reconocemos los procesos electorales son un componente fundamental de la vida democrática de un país, pero una verdadera democracia no puede limitarse únicamente a las urnas, especialmente cuando estas son controladas por las élites, el crimen y el capital manchado de sangre. Por eso, urgimos al pueblo hondureño a participar de manera crítica y activa en este proceso electoral, evaluando propuestas, denunciando prácticas clientelistas, fraudulentas y exigiendo transparencia. Conscientes que más allá del acto de votar, el verdadero poder está en la organización, la vigilancia ciudadana y la construcción de alternativas desde las bases.

      3.       Denunciamos con firmeza el pacto de impunidad que se refleja en las papeletas electorales, donde personajes con procesos legales pendientes y vínculos con actos de corrupción y violencia figuran como candidatos a la presidencia y otros cargos públicos. Este escenario no solo perpetúa la desconfianza hacia el sistema electoral, sino que además evidencia que las instituciones han sido capturadas por quienes son el rostro del crimen organizado y la injusticia en Honduras.

      4.       Saludamos el surgimiento de Proyectos Sociopolíticos bajo la figura de Candidaturas Independientes expresiones de resistencia política frente a un sistema dominado por partidos tradicionales que han perdido legitimidad ante el pueblo y perpetuado la crisis. Les llamamos a que asuman con responsabilidad, catadura moral y ética estas iniciativas, para que las candidaturas sean una oportunidad para rescatar el verdadero sentido de la política y replantear un proyecto social y económico comprometido con los intereses de las comunidades, los territorios y los sectores históricamente excluidos. Sin embargo, enfatizamos que las candidaturas independientes, aunque necesarias, no son en sí mismas la solución definitiva. El movimiento popular y Social de Honduras, tiene el deber de continuar debatiendo y construyendo un Instrumento Político representativo, autónomo y profundamente arraigado en las luchas sociales. Esta búsqueda es un camino que debe mantenerse en debate, abierto, honesto y colectivo.

      5.       Como movimiento territorial popular y social, nuestra misión está profundamente arraigada en las resistencias territoriales, la construcción del poder popular y la defensa de los derechos fundamentales del pueblo. Por ello, reafirmamos nuestra independencia frente a los partidos políticos, las candidaturas independientes y cualquier esfuerzo político-electoral del momento. Mantenemos nuestra postura crítica y de denuncia hacia las prácticas de la política tradicional partidista y una crítica constructiva hacia los esfuerzos políticos independientes que merecen nuestro apoyo, siempre que estos se enmarquen dentro de la coherencia con nuestros principios de dignidad, justicia, participación ciudadana y la emancipación de nuestro pueblo.

      6.       Llamamos a las organizaciones representativas de diversos sectores sociales y populares de Honduras para fortalecer la articulación nacional frente a la incertidumbre electoral. Asumamos nuestro rol como sujeto político colectivo, con autonomía de palabra y acción, para irrumpir en el escenario de las hegemonías perpetuadoras de la dominación con propuestas concretas que combinan la resistencia territorial rural y urbana, con la formulación de un horizonte político más amplio, capaz de articular las luchas locales y nacionales que permita encontrar soluciones audaces para sectores sociales más postergados, humillados y empobrecidos del Honduras.

      Reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con Honduras, en vínculo solidario con los pueblos del mundo, que luchan, resisten y construyen alternativas ante la opresión.  El pueblo vencerá, porque la dignidad no se rinde, la esperanza no muere, y la justicia llegará. ¡Con el pueblo, Hasta la Dignidad siempre!

      Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia

      22 de enero de 2025