Limosna o solidaridad humana…

Como MADJ no podemos dejar pasar la decisión unilateral, servil e inhumana del gobierno de Honduras de no colaborar para atenuar la tragedia que vive Venezuela a raíz de los terremotos, bajo la excusa de atender nuestra propia pobreza.

De igual forma, aborrecemos la táctica politiquera del presidente del Congreso Nacional de querer “blanquear electoreramente” la decisión de su gobierno al autorizar un tipo de ayuda (un día de salario y compra de alimento) que más suena a limosna que a solidaridad humana.

Concretamente proponemos que Nasry Asfura deje de regalarle 100 mil lempiras a los diputados cada trimestre, como un mecanismo de compra de voluntades, que Tomás Zambrano, su esposa y su grupito de diputados “achichincles” dejen de viajar por el mundo con dinero público, como lo hicieron para ir a Argentina para participar en un foro de apoyo al gobierno genocida de Israel, que modifiquen el presupuesto para eliminar los más de 1,500 millones de lempiras en publicidad gubernamental…ejemplos sobran.

Que queremos decir… que dinero hay, no sobra, pero hay… que “nadie es tan pobre que no pueda dar” … y dar porque reconocemos en Venezuela a uno más de nuestros hermanos latinoamericanos que sufren por la pérdida de más de 3,500 personas, la desaparición aún de miles y en los efectos devastadores en su infraestructura… repetimos, Venezuela necesita toda la ayuda solidaria y fraterna que sea posible, la limosna es para los miserables.

Parece que a la clase política se le olvidó que Venezuela fue uno de los primeros países que acudió a darnos su apoyo luego del paso del huracán Mitch, trajeron agua, alimento, medicamentos, equipo de rescate, bomberos, pusieron a disposición helicópteros y trajeron decenas de plantas potabilizadoras de agua con sus respectivos ingenieros para echarlas a andar cuando el 80% de la red de agua del país fue dañada…

No estamos proponiendo devolver un favor, simplemente es un sentido básico y fundamental de humanidad, es colaborar con los miles de testimonios de cómo se logra rescatar una vida, de cómo los venezolanos unen esfuerzos para habilitar zonas de vivienda, redes de agua, luz, transporte…

¿No tenemos gente preparada para colaborar en estos temas en COPECO… a quien en este año se le aumentaron más de 65 millones (presupuesto total de 472 millones) ?, no teneos más de 50 mil militares en el país que poco o nada colaboran en temas de seguridad?

Es decir, Señor Asfura, recursos hay, usted, en nombre de toda la población, no puede enviar al mundo el mensaje que somos miserables en recursos y en sentimientos, porque los hondureños y hondureñas NO LO SOMOS.

A nuestros hermanos venezolanos ya nuestra solidaridad y todo el apoyo que hemos podido tramitar a través de iniciativas como la de Radio Progreso a la cual deseamos que más y más gente sigan contribuyendo, tenemos hasta el 15de julio para hacerlo.

Por lo pronto, esperamos que la esperanza siga fortaleciéndose en Venezuela y que la sonrisa de Fabiana permanezca como una brújula en el nuevo camino que enfrentan los venezolanos.

Condenamos el desalojo, las detenciones arbitrarias y la criminalización contra la Comunidad Garífuna de San Juan, Tela Atlántida.

El Estado hondureño incumple la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que ordena proteger los derechos territoriales de esta comunidad y utiliza la represión contra quienes defienden su territorio.

Este nuevo atropello ocurre en un contexto de creciente criminalización de las luchas territoriales y de fortalecimiento de intereses económicos que históricamente han promovido el despojo de los pueblos.

Expresamos nuestra solidaridad con la Comunidad Garífuna de San Juan, con OFRANEH y con todas las personas que resisten y defienden sus derechos colectivos.

Exigimos la libertad inmediata de las personas detenidas, el cese de los desalojos y el cumplimiento integral de la sentencia de la Corte IDH.

Defender la tierra y el territorio no es delito