Editorial: Las Mirabal continúan luchando

EDITORIAL: LAS MIRABAL CONTINÚAN LUCHANDO 

“Nadie en la historia ha conseguido nunca su libertad

apelando al sentido moral de sus opresores”

Assata Shakur, Partido Panteras Negras.

Hace 38 años se conmemora el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, cuyo origen es el asesinato de las opositoras y militantes dominicanas Patria, Minerva y María Teresa, conocidas como las hermanas Mirabal. Se trató de crímenes políticos empujados, por supuesto por el machismo, y su intolerancia a la existencia de mujeres desobedientes, cuya claridad política las posicionó como referentes de la resistencia clandestina a la dictadura de Trujillo.

En Honduras las cifras de violencia contra las mujeres son cada vez más alarmantes, para agosto del 2019 más de 200 mujeres habían sido asesinadas. El incremento de los femicidios, la violencia doméstica, el acoso y otras expresiones reflejan los efectos de la consolidación, cada vez mayor del matrimonio entre capitalismo y patriarcado, en el que las vidas y los cuerpos de las mujeres están al medio como motín de guerra.

Esa relación conveniente entre dos sistemas de opresión, ha ideado diversas estructuras desde donde ejercer violencia y dominación como el crimen organizado, el narcotráfico, narcomenudeo, maras y pandillas, entre otras, Y en el caso específico de Honduras, fundamentalmente sienta sus bases en la narcodictadura que sostiene los valores patriarcales, fundamentalistas, militaristas y neoliberales y que ha profundizado la desigualdad y el empobrecimiento institucionalizado, porque si bien la violencia afecta sin importar la condición de clase, son las mujeres empobrecidas las que sufren las violencias acumuladas, siendo la pobreza la primera de ellas, en pocas palabras; ¿Quién libera a la esclava del esclavo? 

El escenario hondureño nos obliga a volver al origen de la violencia sistemática en contra de las mujeres y de la conmemoración del 25 de noviembre mismo. Esa violencia y sus múltiples expresiones ha dado como resultado el desplazamiento forzado por violencia de género, el cambio demográfico, el desempleo, nulidad de derechos así como un sin fin de muchas otras violaciones a la dignidad humana.

Es necesario hablar también de la violencia política profundizada por la narcodictadura en contra de mujeres que sostienen resistencias, que se traduce no solo en persecución, hostigamiento, femicidios políticos sino también, en el modelo privatizador y en  la consolidación del modelo extractivo, que afianza los cimientos capitalistas y patriarcales a través del capital transnacional.

Como mujeres, organización y pueblo estamos luchando en una resistencia sin mesura en contra de la privatización, precarización y empobrecimiento de la dignidad así como de la oenegización de las acciones políticas. La violencia se resiste desde todos los frentes y ante diversos actores. Entendemos desde el MADJ, que la lucha contra el capitalismo no está desligada de la lucha anti patriarcal, anti racista y anti militarista y más allá de la claridad y lo declarativo, entendemos que es un proceso que debe constituirse en práctica cotidiana y en eso andamos a paso lento y seguro, pero honesto.  

Parte de conmemorar este día, además de volver al origen de las violencias y de la violencia ejercida en contra de las hermanas Mirabal es reivindicar también a las mujeres que han luchado y luchan sin tregua en contra de las estructuras opresoras provocadoras de las violencias. Son muchas, entre ellas, María Enriqueta Matute, lideresa indígena Tolupan asesinada en 2013 por su militancia activa y determinada por la dignificación de su pueblo, y Ángela Murillo; lideresa indígena Tolupan y Albertina López, Coordinadora General del MADJ quienes día a día construyen y sostienen la lucha por la dignidad y la justicia en sus territorios.

La lucha por la erradicación de la violencia en contra de las mujeres pasa obligatoriamente por luchar en contra de la narcodictadura y por el encuentro del movimiento social y popular, desde las coincidencias, pero también desde las diferencias, sin desconfianzas y con la capacidad de hacer señalamientos intencionados en construir. Desde la pluralidad de la naturaleza de los distintos espacios, con la disposición de aprender y entender con honestidad las formas y roles que jugamos y debemos jugar todos y todas para construir nuevas formas de vida para las mujeres en Honduras. En eso nuestro sentido compromiso, en ser y hacer codo a codo con las Mirabal que continúan luchando.

 25 de noviembre de 2019

¡HASTA LA DIGNIDAD SIEMPRE!

Editorial: Bolivia, radiografía de la nueva embestida neoliberal

El asilo político de Evo Morales y García Linera en México, la autoproclamación ilegítima de Jeanine Añez como nueva presidenta, la obstrucción de las funciones parlamentarias, el recrudecimiento de la represión y asesinatos de indígenas en contra del golpe de Estado, el aumento de las expresiones racistas y alzamientos populares en todo el país en el denominado proceso de reversión del golpe, han sido el escenario de Bolivia en la última semana.

Al mismo tiempo de todo lo que ahí ocurre, hay muchas piezas moviéndose en Latinoamérica. Escenarios de luchas en Chile, Ecuador, Haití, frente a la pretensión de aprobar paquetes de reformas neoliberales y de resistencia al intervencionismo imperialista en Venezuela, entre otros evidencian una cosa concreta: el neoliberalismo está en crisis y está desplegando sus estrategias para defenderse.

En la última década han sido diversos los ensayos de ese control y dominio imperial en la región, entre estos, el despliegue de estrategias de golpes de Estado. El golpe cívico-militar en Honduras en 2009, el golpe mediante juicio político en contra de Fernando Lugo y Dilma Rousseff, y en Venezuela y Bolivia la instauración de gobiernos paralelos y el cuestionamiento de los resultados de comicios electorales como excusa para desplegar los tentáculos de la intervención, apoyado en organismos internacionales  de derechos humanos.

Estados Unidos y la banca financiera global busca la instauración de falsas democracias con gobiernos serviles y entreguistas, utilizando y manipulando la idea de democracia y procesos de elecciones como excusa para intervenir, marginar, segregar y minimizar el poder político popular, indígena, campesino, obrero y de la pluralidad. Se trata de la consolidación de un guión de intervencionismo o control imperial que tiene distintos elementos, entre los que pueden precisarse el  fundamentalismo religioso, el racismo y el llamado a una democracia sin contenidos. 

En Honduras, el golpe de Estado de 2009 demostró que hace 10 años el modo de operar del neoliberalismo tiene como características, las transiciones cívicas – militares y la anulación parcial o total de los derechos alcanzados en la segunda mitad del siglo XX. El fundamentalismo y el llamado a una democracia sin contenidos, se evidencia también en el rechazo a la formación y posicionamiento ideológico, en el incentivo a la aprobación colectiva de las agendas de las/os actores “apolíticos” y que enarbolan el sentido “patriótico y nacionalista”, como mecanismo de no trastocar las estructuras impuestas por el imperialismo norteamericano y la constitución del narco estado hondureño, todo esto impulsado desde el bipartidismo, pero también por sectores de la sociedad civil, instituciones partidarias y las agendas de cooperación internacional de centro derecha.

Es por ello que, la claridad sobre esa estrategia debe permitir identificar y depurar en el plano político electoral a los actores/as que representan los intereses imperialistas sustentados en el fundamentalismo, racismo, colonialismo y en una democracia vacía de contenidos que reivindican las nuevas formas de dominación imperial. Los movimientos sociales debemos ser capaces de identificar a todos los actores que desde su aparente desviación ideológica se han vuelto instrumentos útiles a los intereses imperiales y cuidarnos de no serlo nosotras y nuestros espacios.

Frente a esto, desde el MADJ, instamos a una visión latinoamericanista e internacionalista de las luchas como forma de responder a la puesta en marcha de la nueva embestida neoliberal en la región que ataca desde un guión consolidado a los distintos países de nuestra América. 

Convocamos a los sectores organizados, al movimiento social y popular, al movimiento de derechos humanos en el país, a pronunciarnos y accionar coherentemente contra la agenda de intervención económica y militar del imperialismo norteamericano. A nombrar clara y contundentemente lo que sucede en Bolivia como parte de la responsabilidad histórica, de no permitirnos regresar a esos capítulos oscuros de dictaduras y militares en la región, de construir sociedades y Estados que no estén sustentados en el fundamentalismo, conservadurismo, racismo y fobias socioeconómicas. 

Y en el caso concreto de Honduras, llamamos a neutralizar el relevo de la dictadura a través de actores que encarnan principios e intereses imperialistas, racistas, patriarcales y fundamentalistas. Para lo cual es indispensable impulsar una resistencia pensada y sostenida desde el encuentro y la unidad de todos y todas las que reivindicamos el derecho de vivir en paz, para ello nuestro compromiso permanente. 

18 de noviembre de 2019

¡HASTA LA DIGNIDAD SIEMPRE!

Editorial: En defensa de Bolivia, en defensa de nuestra América

EDITORIAL: EN DEFENSA DE BOLIVIA, EN DEFENSA DE NUESTRA AMÉRICA

“Evo, que la sangre negra originaria riegue la victoria. Que ya sabes de sobra que nadie te mata porque ya diste la vida. Que les hablaste por primera vez a los ojos de los pobres, de los campesinos, de los indígenas y que eso es imperdonable para quienes quieren seguir teniendo indiecitos regando el jardín. Que el empoderamiento ya se hizo carne, hueso, humanidad, movimiento, marcha indeclinable, humildad organizada, mujeres fuertes, niños fuertes, hombres fuertes. Que acá no te rendiste un carajo. Porque los ríos cantan, porque la tierra tiembla. Y porque los invisibles dijeron por primera vez en su larga y pobre vida: estamos, somos y tenemos el derecho de vivir en paz.”

Revista Sudestada

“La biblia volverá al palacio de gobierno, nunca más volverá la pachamama”. Fue la premisa con la que el golpista Luis Fernando Camacho se dirigió al pueblo Boliviano cuya población indígena supera el 60%. El fundamentalismo religioso de Camacho y Mesa es profundamente fóbico y de odio ante la administración y el poder indígena.  

Las indígenas han demostrado a lo largo de 13 años de gestión, las capacidades políticas, económicas, filosóficas y sociales ancestrales puestas en práctica desde la administración pública, la soberanía con dignidad y la independencia. Claramente, el golpe de Estado no es solo en contra del Estado, es en contra de la Plurinacionalidad. 

Hoy la Neocolonia capitalista y principalmente racista y aporofobica ataca la dignidad conquistada desde la pluralidad construida en Bolivia y para el mundo, llamando a destruir el Estado Plurinacional y retornar a la República, conservadora y desigual, quemando el WHIPALA como acción política de la oposición, sentando un precedente más en la memoria histórica de despojo y empobrecimiento para los pueblos originarios y afros. 

Se trata de una afrenta para América ante el proceso descolonizador impulsado desde el sur y a la autodeterminación de los pueblos en un momento en que las derechas perdieron control en México y Argentina, y varios otros pueblos del continente resisten y construyen la esperanza para derrotar al nefasto neoliberalismo.

En Honduras conocemos perfectamente el guion empleado en Bolivia, de golpes de Estado orquestados e impulsados por Estados Unidos y su intervencionismo en la región. Conocemos también el papel de la OEA y su efectividad selectiva que le permitió presentar en tan solo 10 días un informe en Bolivia y tardó 4 meses en Honduras a pesar de la gravedad de la crisis que generó el fraude. Esa misma OEA que convocó a tratamiento de emergencia el caso de Venezuela pero ahora observa pacientemente los hechos desatados en Bolivia.

Es claro, los pueblos libres de América Latina siguen en amenaza cada vez más violenta como mecanismo para controlar la avalancha de lucha por la liberación que recorre la región. La derecha tiene claro que los gobiernos populares son conquista de los propios pueblos movilizados en lucha y resistencia que tuvieron una etapa de constitución en el Estado, por ello, las reacciones no solo se dirigen a los gobiernos constituidos sino  fundamentalmente a desarticular los movimientos sociales y esto se debe a que entendió que la política se disputa en las calles. 

Desde el MADJ, deploramos la complicidad de gobiernos y organizaciones que bajo la indigna bandera de la neutralidad han promovido y hoy respaldan el golpismo boliviano. Nos solidarizamos con el pueblo digno que comprende lo oprobioso de este acto, que desde la claridad resisten en defensa de la república plurinacional que han construido. Llamamos a la unidad de los pueblos y gobiernos dignos del continente. 

Ahora más que nunca es urgente la capacidad de vernos desde el proyecto de la América Latina, de hermanarnos con los otros pueblos y de defender la dignidad y la justicia de nuestro continente. Es urgente que los movimientos sociales y políticos del mundo nos declaremos en movilización permanente para exigir la preservación de la vida de los pueblos originarios bolivianos víctimas del racismo y de los pueblos de nuestra América y en eso nuestro compromiso permanente.

Más allá de errores políticos, hoy hubo un golpe al Estado Plurinacional, que durante siglos la colonia capitalista ha constituidos por la exclusión, desigualdad y discriminación hacia los pueblos indígenas. El golpe es racista y fundamentalista y no hay posturas neutras o medias, “Ahora, como en tantas ocasiones en la historia de América Latina, es cuestión de en qué lugar se posiciona cada quien: con la derecha asesina y su golpismo de muerte y destrucción, o con el pueblo.”

¡Fuera golpistas de Bolivia, de Honduras y de nuestra América!

Honduras. 11 de noviembre de 2019

¡DESDE LA DIGNIDAD SIEMPRE!

Editorial: Las tarántulas nunca se han ido

LAS TARÁNTULAS NUNCA SE HAN IDO

“Las viejas horas vuelven, encienden los caminos de la sangre,

y me enseñan tus huesos inundados de espanto. “

Rebeca Becerra/Las viejas horas

Los asesinatos de cuatro estudiantes, dos militantes activos del Partido Libre y el secuestro y tortura de un dirigente magisterial en una misma semana, evidencian de manera contundente que en Honduras las tarántulas nunca se han ido y continúan atacando.

Cifras del Observatorio de Violencia de la UNAH afirman que al menos 1,522 estudiantes de todos los grados educativos han sido asesinados en Honduras entre enero de 2010 y marzo de 2018. Del total 226 eran universitarios, 121 de la UNAH, quienes han sido clave en la movilización social en el país. Un alto porcentaje de las víctimas han aparecido en sacos o bolsas plásticas, amarrados con sogas o envueltas en sábanas y señales de violencia sexual.  Estos crímenes observan el mismo patrón y el 96 por ciento continúa en impunidad.

Este mismo mecanismo es el utilizado en contra de liderazgos sociales de pueblos y comunidades en el país que defienden sus territorios de la amenaza del extractivismo y que al mismo tiempo rechazan rotundamente a la narcodictadura. Durante el 2019 tres líderes tolupanes y 16 garífunas, 6 de estas mujeres, han sido asesinados en Honduras.

Sumado a esto, los asesinatos realizados en las cárceles de máxima seguridad, La Tolva y El Pozo, demostraron que en el centro penitenciario no existe tal inversión en máxima seguridad y que la integridad de las/os internos está en manos de la criminalidad organizada de la cual forman parte las autoridades penitenciarias.

La filtración de vídeo cumple la conocida función de la actividad de las tarántulas; generar miedo y terror al mejor estilo de las narco producciones y de películas de las épocas oscuras para los países del continente. Es claro, se trata de la puesta en marcha de una maquinaria de la muerte y de terror cuyo objetivo, al igual que en tiempos pasados sigue siendo “limpiar” a la sociedad hondureña de los enemigos internos que pongan en precario los intereses de la narcodictadura descubierta y acorralada.

Su respuesta violenta está siendo proporcional a lo amenazados que se encuentran y a la urgencia de profundizar y justificar la militarización que les asegure brindar continuidad a su narcoactividad y eliminar toda evidencia que les involucre. Pero su estrategia no sirve más con la población hondureña que sabe sobradamente por su memoria histórica que estos crímenes no son aislados, sino que forman parte de la actividad de escuadrones de la muerte que hace años dejaron de ser clandestinos. 

Frente a esto, desde el MADJ llamamos nuevamente a la resistencia organizada como única manera de reducir riesgos latentes. Una organización que nos permita también la auto defensa, solidaridad y el cuidado entre compañeras, compañeros y compañeres. Cuidado y solidaridad de organización a organización que nos permita romper con el acostumbrado sálvese quien pueda y con los reiterados y extemporáneos lamentos, desde el MADJ insistimos que organización es humanidad, prevención y deber de pensar la seguridad desde lo comunitario y apostando la caída de las redes criminales que gobiernan al país y nos asesina, a eso nos comprometemos permanente con quiénes reivindicamos la dignidad y la justicia popular.

4 de noviembre del 2019

¡HASTA LA DIGNIDAD, SIEMPRE!

Editorial: El COHEP en el país de la narcodictura

EL COHEP EN EL PAÍS DE LA NARCODICTADURA

El viernes 18 de octubre el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), presentó al pueblo hondureño su posición oficial ante la crisis en la cual nos ha sumido la narcodictadura. Lo planteado evidencia lo lejos que está el COHEP de asumir con valor y dignidad el verdadero papel que le corresponde en este momento de desenmascarar a aquellos empresarios y empresas que habiéndose coludido con la narcodictadura gobernante se dedicaron a “blanquear” miles de miles de millones de Lempiras durante las dos décadas transcurridas del presente siglo.

Demuestra también su intención de continuar protegiendo el sector narcoempresarial de banqueros, industriales,  y cualquier otro tipo de empresarios vinculados a la estructura criminal que gobierna Honduras.

¿Qué propone el COHEP y cómo podría esto realizarse en la práctica del país? El COHEP propone alternancia y legalidad, pero, ¿de qué alternancia hablan los empresarios si ellos mismos fueron parte legitimadora de la narcodictadura cuando en las últimas elecciones se impuso el fraude electoral para favorecer el continuismo del dictador? Propone Independencia de poderes, pretendiendo ignorar el control absoluto del ejecutivo sobre los otros dos restantes y lo hace porque seguramente la eliminación de la independencia de poderes le ha traído muchos beneficios a costa de impactar negativamente a la clase trabajadora en el país.

Propone profesionalismo de las Fuerzas Armadas y Policía, pero ¿a qué profesionalismo de estos entes criminales se refiere el COHEP? No puede llamarse profesionales a un ente militar señalado por la ONU en asesinatos en contra de la ciudadanía. No puede ser un acto profesional apagar los radares para que las narco avionetas no pudieran ser identificadas, no pueden serlo aquellos que se benefician del impuesto de guerra que las maras cobran a los pequeños y medianos empresarios. No pueden llamarse profesionales sino asesinos los policías y militares coludidos desde las altas esferas con narcotraficantes y empresarios corruptos.

El COHEP propone la adopción de medidas económicas, ignorando que lo que población hondureña exige no es más que políticas económicas claras con justicia social. No queremos que se continúe asaltando los bienes naturales de los pueblos. No nos parece dinámica aquella economía en la que el obrero y obrera recibe salarios de hambre y se ve forzado a trabajar hasta 18 horas diarias para sobrevivir.

Lo mismo sucede con su propuesta de medidas sociales desaparecidas por los continuos asaltos de funcionarios corruptos pertenecientes a la corte narcodictatorial desde instituciones como el PANI, cuyos fondos debieron destinarse a la niñez desprotegida de Honduras; desde la SAG, con el robo de más de 280 millones de Lempiras destinados inicialmente a fortalecer iniciativas productivas de la mujer y juventud rurales y desde BANADESA, donde fueron asaltados los fondos con que se iba a producir el pan de las familias campesinas agricultoras.

Más irrisorio aún es la propuesta de establecimiento de leyes y seguridad ya que la población hondureña sabe sobradamente que las leyes de la narcodictadura no han servido nada más que para favorecer el despojo de las comunidades de sus bienes naturales y encubrir a los empresarios ladrones y funcionarios corruptos que se han enriquecido ilícitamente.

Con la formulación de estas ilusas recomendaciones probablemente el COHEP pretendió ahorrarse neuronas como si de dinero se tratase. Con este documento la organización nacional de los empresarios se ha lucido como una institución más del establishment narcodictatorial; servil al narcodictador como lo son las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Ministerio Público, Poder Legislativo, Poder Judicial y todo cuanto poder corrupto existe en nuestra Honduras.

Frente al COHEP y todas las fuerzas criminales de la narcodictadura el pueblo continúa exigiendo el fin del cartel gobernante, el castigo de su séquito de asesinos y la convocatoria inmediata a una nueva constituyente.

28 de octubre de 2019

¡DESDE LA DIGNIDAD SIEMPRE!

Editorial: De coaliciones de oposición y movimientos sociales

DE COALICIONES DE OPOSICIÓN Y MOVIMIENTOS SOCIALES

Frente a la condena de Juan Antonio Hernández, la confirmación de los vínculos de Juan Orlando con el narcotráfico, de la condición de Honduras como narco Estado y la claridad adquirida por la población hondureña en relación al Partido Nacional como estructura criminal culpable de la grave crisis política, económica y social que mantiene en convulsión al país aparece como una de las alternativas inmediatas la recién anunciada Coalición de Unidad de Oposición.

Al respecto, coincidimos que la coyuntura requiere de la unidad honesta de las fuerzas políticas y sociales del país, que tenga como una de las principales finalidades articuladoras la remoción de JOH del poder ejecutivo. Sin embargo, esa Coalición obligatoriamente debe asumir como finalidad la consolidación de un programa popular de transformación radical del Estado que vaya más allá del planteo en la esfera meramente electoral.

Debe regirse bajo los principios de unidad de acción, pluralidad de pensamiento y coherencia política, renunciando a la concepción exclusivamente político partidaria del espacio para dar paso a una plataforma de carácter nacional que reivindique nuestra responsabilidad histórica no solo de lograr la salida del usurpador sino también de construir la propuesta alternativa del país que deseamos.

Para transformar el país se necesita mucho más que propuestas declarativas, se necesitan contenidos concretos y en ese sentido, es momento de saldar la deuda histórica entre movimientos sociales y partidos políticos entendiendo que la definición de una ruta estratégica en la actual coyuntura debe ser construida con el pueblo y desde el pueblo, escenario en el que las organizaciones de base y el movimiento social y popular jugamos un papel fundamental. Los partidos políticos no pueden seguir viéndonos como una masa de votantes carentes de criterio respecto de la esfera electoral ya que estaríamos repitiendo los errores del pasado. 

La Coalición de Unidad debe tener la suficiente apertura en lo concreto y garantía de romper con las prácticas de la política partidaria tradicional en pro de la unidad que nos demanda el momento histórico. La inclusión de los movimientos sociales y populares en la Coalición de Unidad de Oposición que pasa porque más allá de la apertura aparente, estos asumamos nuestro lugar y responsabilidad, debe partir por asegurar la participación equitativa y plural en la toma de decisiones al interior de este espacio. que trascienda lo coyuntural.

El llamado a la unidad debe ser un llamado a la erradicación del Narco-Estado y la construcción de uno nuevo y no ser un proceso político partidario de un cambio de gobierno por otro, en ese sentido, reiteramos que ante la insostenibilidad política y económica del país, la infuncionalidad del sistema de justicia y una red criminal en el poder, la coyuntura nos demanda responsabilidad y coherencia para que la articulación no sea solo para instrumentalizar la protesta y movilización sino para organizarnos e integrarnos en torno a una agenda política común.

El encuentro de los partidos políticos y movimientos sociales no solo debe ser en la calles sino paralelamente también en un espacio de trabajo permanente de la agenda de lucha y el programa de acción que le de contenido y dirección política al espacio, sólo así la la articulación se vuelve transformadora y constructora de procesos. 

Por nuestra parte, coherentes con el compromiso mostrado y sostenido por pueblos, comunidades y otros actores sociales que hemos permanecido en resistencia en contra de la narcodictadura como instancias autónomas de los partidos políticos, llamamos a que la Coalición y la unidad sea completada respecto a los actores y del fondo de la ruta que se trace en pro de la dignidad y la justicia de Honduras y en eso disponemos nuestra fuerza, compromiso y trabajo.

21 de octubre de 2019

¡DESDE LA DIGNIDAD SIEMPRE!

Narcodictadura al descubierto y la urgencia de movilización

Fotografía: Martín Cálix

Editorial: Narcodictadura al descubierto y la urgencia de movilización

El 2 de octubre inició el juicio en contra de Juan Antonio Hernández, conocido como “Tony Hernández”, diputado por el Partido Nacional y hermano del presidente de Honduras ilegalmente reelecto, Juan Orlando Hernández. Tony es juzgado por la Corte del Distrito Sur de Nueva York en los Estados Unidos de América acusado por cuatro delitos: narcotráfico, tráfico de armas, conspiración para introducir droga a los Estados Unidos y falso testimonio.

Un documento presentado por la Fiscalía del Distrito Sur reveló que 15 personas del Partido Nacional tienen relación con el juicio y con las actividades que son objeto de juzgamiento, entre estos  Juan Orlando Hernández, confirmando lo que la población hondureña sabía con certeza desde hace varios años: el Partido Nacional es una estructura criminal  indiscutiblemente vinculada con el narcotráfico. 

Queda completamente claro que es una institución de delincuentes, putrefacta y corroída,  a la que no le ha bastado su propia autodestrucción, sino que  ha salpicado todas las estructuras del Estado. Se han asociado para saquear y  malversar los bienes públicos asegurando un ambiente que les garantizara impunidad. Han asesinado directa e indirectamente a miles de personas con sus robos millonarios, saqueos y desfalcos.

Si a todos los señalados les quedara un poco de ética y vergüenza depondrían de sus cargos inmediatamente, pero no ha sucedido, ni sucederá y frente a esto hay responsabilidades compartidas. El acostumbrado servilismo perverso de los medios corporativos de comunicación que han pretendido ingenuamente ocultar, tergiversar y negar las declaraciones de las más grandes cadenas internacionales y la actitud cobarde de los “grandes líderes” del país y los partidos políticos que a cambio de negociaciones de cuotas de poder en instancias y de complacer al imperio guardan silencio y terminan siendo piezas claves para que la narco dictadura se sostenga.

Es urgente la ineludible obligación de sacudirnos de una vez por todas este régimen. Desde el MADJ reafirmamos que la única forma y la más urgente es la organización y movilización popular, en todos los departamentos y municipios del país. Organización zonal, barrial y comunitaria,  a través de una articulación nacional genuina y comprometida con la refundación del país, que exija la salida inmediata de Juan Orlando Hernández, la renuncia del Fiscal General y Adjunto a la cabeza del  Ministerio Público, de la Corte Suprema de Justicia, de los diputados y diputadas involucrados. Que exija una depuración, enjuiciamiento y castigo a todos los corruptos, criminales y cómplices del narco partido nacional, merecedores de todo el desprecio y repudio de la población hondureña.

Debemos iniciar la búsqueda de nuevos liderazgos salidos de nuestras entrañas, probados en la lucha y fieles al pueblo que trasciendan a comentarios cómodos desde redes sociales y al postergamiento de las acciones urgentes. No debemos ni podemos esperar justicia de parte de Estados Unidos. Esta no llegará a no ser que le reditúe dividendos a sus empresas o a cambio de hipotecar la sangre de nuestros jóvenes en guerras asesinas contra países hermanos del continente. 

Insistimos en encontrarnos, en unificar todos los sectores, en vernos de manera inmediata con las organizaciones populares de base e inmediatamente después con otros y todos los espacios que tengan como prioridad y compromiso político rescatar al país de la dirección de un gobierno y partido de narcotraficantes criminales y en esa tarea, seguimos poniendo nuestro compromiso, empeño y disposición.  ¡Encontrémonos en las calles, en la propuesta, en la discusión y en el trabajo por la Honduras que soñamos!

7 de octubre de 2019

¡DESDE LA DIGNIDAD SIEMPRE!

¿Quiénes son los asesinos del pueblo tolupán?

Lugar donde descansan los restos de José Salomón Matute y Juan Samael Matute asesinados el reciente 25 de febrero de 2019.

¿QUIÉNES SON LOS ASESINOS  DEL PUEBLO TOLUPAN?

Nueve cobardes asesinatos suscitados entre 2013 y febrero de 2019 parecían ser un saldo alarmante, repudiable e insuperable del histórico conflicto generado por empresarios y la institucionalidad hondureña en el pueblo indígena tolupán.

Pero las muertes violentas de Armando Fúnez Medina, Ricardo Soto Fúnez, María Enriqueta Matute, Luis de los Reyes Marcía, Eracimo Vieda Ponce, Santos Matute, Fermín Romero, Juan Samael Matute y José Salomón Matute no provocaron nunca que el Estado de Honduras actuara pronta y oportunamente para evitar la continuación del baño de sangre que ha dejado una nueva víctima: su nombre Milgen Idán Soto Ávila de 29 años.

Milgen Idán Soto Ávila de 29 años, sostiene una fotografía de su primo Samael Matute asesinado en febrero de 2019 por su lucha en defensa del territorio y bosque ancestral.

Milgen fue inicialmente reportado como desaparecido y 4 días después su cuerpo fue encontrado enterrado en el mismo sitio donde la empresa INMARE realizaba el corte de madera. Milgen era integrante del MADJ, había asumido la dirigencia de las acciones de lucha en el Campamento Digno por la Defensa del Bosque y el Territorio Tolupán desde que el empresario Wilder Domínguez criminalizó a sus compañeros y compañeras de lucha. Fue amenazado por algunos integrantes del Consejo Directivo de Tribu y fue denunciado por el empresario Domínguez.

Al momento del asesinato, Milgen tenía 23 días de permanencia continua en el Campamento Digno donde impartía conocimiento y conciencia a los demás integrantes de la tribu y exigía justicia y un alto a la impunidad en los  crímenes de sus dos familiares José Salomón Matute y Juan Samael Matute.

A apenas siete meses de ese doble asesinato de los familiares de Milgen, también militantes del MADJ ejecutados el pasado febrero, la violencia sistemática derivada del modelo de saqueo le arrancó a la  tribu de San Francisco de Locomapa un eslabón fundamental de su lucha en defensa de sus bosques ancestrales.  

Frente a la agonía sin tregua que viven nuestros hermanos y hermanas tolupanas, resta volver a preguntarnos, ¿cuántos asesinatos más espera el Ministerio Público de Yoro para detener las muertes violentas de indígenas en San Francisco Locomapa? Esta relación que existe entre Ministerio Público y empresas privadas y corruptas se traduce en el acumulado histórico de impunidad en los territorios indígenas, la aquiescencia del aparato de justicia es la responsable de fondo de la persecución, criminalización y asesinatos sistemáticos. 

¿Cuándo el Ministerio Público brindará resultados y cuándo estos trascenderán de la pretensión de desvincular los asesinatos de las luchas que las víctimas sostenían en defensa de su territorio y bosques? Es claro, los asesinos materiales deben ser castigados, pero la finalidad última no es ni debe ser la de castigar doblemente a quienes son el resultado del rompimiento del tejido social en las tribus y comunidades provocado por el capital empresarial que se beneficia de provocar enfrentamientos entre sus habitantes y para ello juegan con el hambre y las necesidades más elementales de quienes reciben el olvido y la indiferencia sistemática del Estado.

Es momento de señalar la responsabilidad y sobre todo el consentimiento expreso de la alarmante situación que vive el pueblo tolupán por parte de Instituciones como el Instituto de Conservación Forestal, MiAmbiente, la Fiscalía de Etnias y la FETREXI, quienes la conocen sobradamente y aún frente a ello continúan otorgando permisos ilegales para el saqueo de los bosques, transando con los intereses de las tribus y criminalizando a quienes defienden su territorio mientras muestran una demencia voluntaria frente a los asesinatos y otros crímenes.

La población hondureña lo sabe, sus finalidades técnicas y sobre todo políticas en la práctica es la de ser puente entre la propuesta y capital transnacional y nacional para el saqueo y la sociedad hondureña.  Son instituciones ubicadas clara y tajantemente a favor del sector privado y por ende de la impunidad. Estas instituciones dirigidas por los sectores más conservadores del poder en Honduras, han asesinado, asesinan y seguirán asesinando porque tienen a su disposición todo el engranaje estatal. Es obligatorio cuestionar, ¿cómo puede haber justicia si el aparato que la aplica está claramente involucrado en el ejercicio de las empresas privadas? 

Invitamos a la población hondureña organizada y no organizada a identificar los actores intelectuales de la dictadura, de la violencia, de la desigualdad, del empobrecimiento, de quienes despojan y asesinan. Y a superar la clásica pregunta que busca ubicar a los autores materiales y a transformarla en ¿quién o quiénes ordenaron y consintieron sus asesinatos? 

Las empresas, pero también la institucionalidad hondureña mediocre, corrupta y cómplice deben rendir cuentas, deben ser investigadas y judicializadas puesto que es su actuar corrupto e impune es el que asesina al pueblo tolupan y a los demás pueblos indígenas en el país y en esa tarea de búsqueda de justicia, cese a la impunidad y dignificación ratificamos nuestro más profundo compromiso.

30 de septiembre de 2019

¡Desde la dignidad siempre!

Unidad y autonomía desde las organizaciones de base

Unidad y autonomía  desde las organizaciones de base que defienden la soberanía de territorios

Reivindicar soberanía en tiempos de feroz capitalismo neoliberal extractivista es  un asunto que puede conducir a un altísimo porcentaje de liderazgos y organizaciones políticas y sociales a notables incoherencias.

Y es que el discurso de soberanía se desmorona cuando el quehacer del movimiento social depende o se sustenta en la agenda de una institucionalidad y de la cooperación internacional promotora de manera sutil o abiertamente de un “extractivismo humanizado”. O cuando el quehacer político partidario convive en armonía con los promotores del modelo de saqueo y sus decisiones.

En la Honduras post golpe, la concesión y pérdida de soberanía sobre el territorio y los bienes estratégicos de la nación avanzó aceleradamente por la ferocidad y desbordada corrupción del régimen y también por la complicidad, comodidad, falta de vergüenza y de bravura de muchos actores de la oposición política y social.

Sin embargo, sin ninguna duda, actualmente los actores más afianzados en la praxis de soberanías locales son las múltiples organizaciones y comunidades que desde la legitimidad, visiones y herramientas propias, corriendo los mayores riesgos y en notoria desventaja han confrontado y siguen confrontando a las empresas y funcionarios que han osado penetrar sus territorios y pretenden ocuparlos sorpresivamente. En ese mismo sentido otros actores son el estudiantado consciente de secundaria y de las universidades públicas.

A partir de la modesta experiencia de la huelga de hambre de la dignidad de 2008, las luchas de las comunidades de Pajuiles, Jilamito, Sector Florida, Arizona, San Francisco, San Juan Pueblo, del Pueblo Tolupán, entre otras; desde el Movimiento Amplio venimos insistiendo y promoviendo un encuentro fraterno, cara a cara con el resto de comunidades y organizaciones de base que también ejercen soberanía en plena coherencia y resistencia al capitalismo, neoliberal y extractivista.

Insistimos e insistiremos en que debemos encontrarnos en una primera fase de articulación, en la que desde nosotros, en unidad y con autonomía definamos una agenda común con perspectiva nacional. Para ello, llamamos abiertamente a las comunidades y organizaciones de base a construir esta articulación coherente con nuestra capacidad mostrada en la defensa real y concreta del territorio, mostrando que nuestra práctica de resistencia tiene incluida el modelo de sociedad y de Estado que nosotros queremos y soñamos; respetuoso de la vida en todas sus expresiones.

Posterior a ello, vayamos a una segunda fase de encuentro con los demás espacios; los del movimiento de derechos humanos, otras organizaciones del movimiento social y actores político partidarios que acuñan un discurso por la defensa de la vida y la dignidad nacional.

A nuestros cercanos aliados que muestran dudas y cierta suspicacia a esta iniciativa, les llamamos a respetar y respaldar este impostergable encuentro para la unidad, a superar ciertas sensibilidades y temores  y a esperar el encuentro esa segunda y ojalá pronta fase de ampliación de la articulación  nacional.

Rescatamos y reiteramos que, indistintamente de los avances en la articulación unitaria del movimiento popular y social hondureño, las organizaciones y comunidades en resistencia real al capitalismo extractivista, desde nuestra legitimidad, con sabiduría popular y haciendo uso de las armas que nos facilita nuestro modelo de resistencia pacífica, seguiremos dando batalla a toda incursión en el territorio  de los agentes del extractivismo.

Septiembre de 2019

¡Desde la Dignidad Siempre!

198 años, una tarea pendiente

A 198 años la independencia de Honduras continúa siendo una tarea pendiente. En 2019 el escenario del 15 de septiembre evidencia la profundidad de los retos que esta implica y la urgencia de seguir haciendo la patria que soñamos desde la construcción de soberanía como principal apuesta política.

El saldo de esa tarea urgente en el presente inmediato son, entre muchos otros, siete luchadores(as) sociales de la comunidad de Guapinol encarcelados, nueve indígenas tolupanes criminalizados frente a la posibilidad de ser enviados a prisión, una infinidad de irregularidades en la búsqueda de justicia por el asesinato de Berta Cáceres y de justicia para el pueblo lenca y el incremento desbordado de las concesiones de territorio a la actividad extractiva.

El montaje de una gobernanza político-jurídico que trastoca los principios del Estado de Derecho, y que deja sin garantías a las comunidades y pobladores que luchan por la defensa de sus bienes comunes es sin duda el retrato más exacto y concreto de la paradoja de la abundancia o maldición de los recursos naturales como uno de los problemas torales en el país.  

Es claro, en tiempos actuales la real independencia implica no solo la liberación del yugo de otro Estado, sino y sobre todo, de un sistema económico depredador causante de muerte, desigualdad, exclusión, persecución a luchadores y luchadoras sociales y requiere obligatoriamente la autonomía frente al capital mercenario transnacional.

En esa tarea desde el MADJ continuamos insistiendo en la urgencia imperativa de pasar de las resistencias a la soberanía con dignidad y para ello es necesario redoblar trabajo para crear y afianzar alianzas con y entre el movimiento popular/social hondureño a fin de articular, elaborar y echar a andar respuestas radicales a la ofensiva puesta en marcha por la dictadura.

Y esa radicalidad, tal y como lo hemos señalado en momentos anteriores implica obligatoriamente trabajo diario e imperturbable, organización diaria de la lucha y de la gente. Radicalidad en el análisis, sin los acostumbrados derrotismos o triunfalismos. Radicalidad en el compromiso. Menos turismo político y social. Implica superar la superficialidad de mucha gente, de tantos espacios y la impotencia solitaria de multitudes.

Esa radicalidad debe llevarnos a pensar y poner en marcha un proceso de real independencia que integre a todas las comunidades que estén haciendo de Honduras un lugar más libre, construyendo desde la terca rebeldía y esperanza otras formas de vivir. Un proceso que obligatoriamente discuta, cuestione y enfrente los modelos económicos que benefician a unos pocos a costa de la vida de esa mayoría que despierta todos los días arando un mundo más justo.

Debe obligatoriamente discutir el extractivismo, el militarismo, la violencia generalizada, la violencia de género, que discuta los métodos de participación social y sobre todo que profundice la democracia.

La tarea es urgente, no hay tiempo. La lucha por la  independencia está ocurriendo, sino la libramos nosotros/as la siguen ganando ellos. Tenemos que articular la lucha, el amor a la patria, la solidaridad, el compromiso y la radicalidad con claridad, determinación e inteligencia.

A 198 años desde el MADJ reafirmamos que  “…aquí, por todas partes, están los brazos que van a construir ese país nuevo, los pies que van a recorrerlo, los cerebros que van a pensarlo, y los labios del pueblo que lo van a cantar sin descanso[1].”

Fotografía: Delmer Membreño


[1] William Ospina, Segunda Oración por la Paz.